jueves, 5 de junio de 2014

El protegido de Ra | Comentario + reflexión

Por cosas de la vida que pasan y no tienen explicación, he leído un post que quisiera comentar hoy. Hola, soy Leo Sarmed y hoy os traigo un comentario acerca de un microrrelato que ha conseguido llegarme (y eso no es muy fácil que digamos).
El escrito en cuestión se llama El protegido de Ra y fue publicado en el joven blog Bailando entre palabras. Aquí os dejo el enlace para que leáis el contenido antes que el comentario: http://bailandoentrepalabras.blogspot.com.es/2014/05/el-protegido-de-ra.html#comment-form
Estaba explorando blogs y en ese me detuve, no sé realmente por qué. Observé algunos títulos e imágenes y leí la última frase de ese escrito. Como me llamó la atención, decidí leerlo entero.
Si nos fijamos en la escritura, ofrece una lectura fluida y te adentra correctamente en la escena. Deduzco que se trata de una escritora joven (esas cosas suelen notarse en el vocabulario que se emplea), aunque tal vez caiga en error al aventurarme a juzgar esa clase de cosas.
Me gusta la brevedad del relato, eso demuestra una idea clara muy bien expuesta y organizada. No hacen falta demasiadas palabras para conseguir transmitir sensaciones o historias.
A mí, personalmente, esta composición me ha transmitido más un cúmulo de sensaciones que una historia en sí, aunque no sé realmente si esa fue la pretensión de su autora al escribirla.
Mentiría si dijese que no extrapolé cada elemento a mi propia vida, me sentí identificado y eso influye en la recepción de cualquier expresión de arte (en eso consiste, al fin y al cabo).
El comienzo te sitúa muy lejos de todo lo habitual. Ese alejamiento te vacía previamente para luego poderte llenar de lo deseado. Al introducirnos en la historia, olvidamos por un momento nuestra rutina, nuestro entorno e incluso a nosotros mismos o el prototipo que podemos tener prefijado de nosotros mismos.
Lo siguiente que percibí fue esa creciente angustia seguida del espíritu de lucha inquebrantable. Acto seguido, las interpretaciones pueden ser muy divergentes; ese dios podría ser el símbolo de la suerte y, por tanto, esa luz al final del túnel con su protección. Otra salida (mi favorita) podría ser la que nos enseña que todo esfuerzo obtiene su recompensa, incluso cuando esta parece inexistente. Esta otra visión de la historia nos podría replantear la creencia en lo imposible e imprevisible que puede surgir en nuestras vidas, especialmente cuando se trata de algo bueno (no todos los imprevistos van a ser malos).
El camello es la compañía, ese algo de lo que tirar. Podríamos considerarlo como los motivos que tenemos para luchar. Cuando atravesamos momentos de dificultad, nos aferramos a las razones y las motivaciones como banderas que blandir en nombre del vigor.
Si pensamos que el camello es un amigo o un familiar, podría tratarse de esa rendición que intentamos evitar. Cuando alguien nos acompaña en una tragedia, nuestra sonrisa y fuerza debe ser proporcional a su abatimiento y pesar, para así tirar de la correa aun cuando la arena llegase a las rodillas y nos impidiese avanzar.
En cuanto al muro protector, yo lo identifico con ese momento en el que te das cuenta de que si has podido con algo, podrás con todo lo demás. Esa confianza en uno mismo actúa como el muro protector del relato; se mueve contigo e impide que los elementos negativos de tu alrededor te rocen.
Finalmente, pone de relieve esa relegación de los poderes económicos y políticos a un segundo plano. Quien tiene valor personal y entereza infinita, resulta independiente de todo poder superior a él, así sea faraónico.
La capacidad de enfrentarse a las probabilidades, al viento, a la arena, a la jerarquía, a la propia flaqueza e incluso a los dioses ha provocado en el protagonista una reverencia de uno de ellos, Ra, acogiéndolo como su protegido. Es por eso que el personaje logró ser único; no por lo que fue, sino por lo que hizo; y eso nos demuestra a todos que lo que hacemos y luchamos día a día puede hacernos tan únicos como el que más.
Por mi parte me despido con esta reflexión. Espero que os haya gustado tanto el relato que he compartido con vosotros como este comentario fundido con una reflexión. Todo ha sido totalmente improvisado e inesperado, pero lo consideraba algo importante y enriquecedor para mis lectores.
No puedo irme sin antes agradeceros vuestra participación y vuestra presencia. Podéis dejarme vuestras opiniones y sugerencias en los comentarios o en las redes sociales. Sois libres de expresaros, siempre desde el respeto y la tolerancia; y me gustaría mucho que participaseis de estas reflexiones aportando vuestro punto de vista.

Un abrazo y nos vemos en la próxima entrada.

2 comentarios:

  1. ¡Hola! Muchísimas gracias por el comentario, me siento realmente honrada.
    Me fascina ver cómo la gente es capaz de ver cosas en mis textos que ni siquiera yo veo. :) Supongo que es parte de la magia, ¿no?
    Nos leemos :)

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    Respuestas
    1. Claro que sí. Siempre que escribimos algo dejamos una puerta abierta a la imaginación de los demás, eso es lo bello. Tu entrada me inspiró para esto y lo hice, espero encontrar esas cosas más a menudo. Ah, y por supuesto, seguiré leyendo tu blog, que hay que defender la creación blogger (sólo se valoran los libros editados y publicados)
      Un abrazo y nos leemos.

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