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viernes, 2 de mayo de 2014

Mi sueño. Fragmento tercero

La vida nos coloca las puertas, nosotros las cruzamos.
Hola a todos y bienvenidos una vez más a mi blog. Soy Leo Sarmed y en esta ocasión quisiera compartir con vosotros un nuevo aspecto de este sueño que considero importante para mí.
Antes de nada, quisiera dedicar esta entrada a todos los que siguen mis escritos y mis posts en el blog, a la par que un sueño que se construye paso a paso. Anunciar también que pronto subiré microrrelatos y escritos líricos.
Hace pocos días apareció en mi vida una oportunidad que no podía dejar pasar. Fue casualmente en clase de Literatura cuando me enteré de la existencia de una fundación que impulsaba la labor de jóvenes creadores mediante una beca que ofrece alojamiento y medios para facilitar el desarrollo e impulso de toda actividad artística.
Aquel mismo día, por la tarde, me informé de lo que ofrecía dicha fundación. La idea me atrajo bastante y empecé a reunir toda la documentación necesaria junto a cartas de recomendación.
Todo mi entorno me apoya, incluidos profesores y amigos que tan buena referencia dan de mí.
Sé que es muy difícil entrar en esa residencia, pues sólo 18 personas consiguen formar parte de esa promoción cada año, pero el hecho de participar me hizo dar un paso de lo imposible a lo posible.
En el caso de no conseguirlo, aparte de intentarlo en ocasiones futuras, espero seguir escribiendo y, de ser posible, cada vez más. Me anima mucho encontrar tanto respaldo y tanta confianza en mi escritura. Todas esas palabras de ánimo, todas esas expectativas o la espera de algunos para leerme suponen el motor de lo que hago y lo que creo.
Este es otro fragmento de mi sueño que quería exponer para demostrar así que la vida está repleta de señales y posibilidades que debemos aprovechar y luchar. Por eso os animo y os animaré siempre a perseguir aquello en lo que creáis, aunque a veces sintáis que no sois capaces, que hay gente mejor o que todo resulta demasiado difícil.
No penséis en los demás, ni en lo que os queda. Pensad en lo que queréis hacer y, sencillamente, hacedlo, sin esperar nada a cambio.
¿Sabéis que es lo más bonito de los sueños? Que a veces se hacen realidad.
Por mi parte me despido hasta la próxima entrada. Espero que os haya gustado. Cuento con vosotros.

Un gran abrazo y mi sincero agradecimiento por estar ahí.