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domingo, 25 de octubre de 2015

Salón de actos | Ángel

Se halla una solitaria intérprete cantando en medio de un salón de actos, amplio, antiguo y abandonado. Le acompaña el sonido del piano y del saxofón, que nadie toca, pero que ella siente en su mente, que ella escucha en su corazón.

No hay público, sólo la luz de un foco que la ilumina como a un ángel celestial, que hace relucir sus finas facciones, sus brillantes ojos, su radiante cabello moreno.

Canta con una dulce voz que tampoco suena; también la imagina: es muda. Sueña con cantar y su voz se manifiesta bella y perfecta en su pequeño y dulce sueño.

Agarra el micrófono y grita, estremece el escenario; la canción vibra por los rincones, retumba en la madera; se agita el saxofón, se excita el piano en medio de la euforia desatada por la ilusión de quien nunca pierde la esperanza, por imposible que parezca.



                       © Leo Sarmed. 2015.
                           Dedicado a aquellas personas a las que les cuesta creer en sí mismas.

                    

Este no es un relato cualquiera.
Lo escribí en uno de los momentos más difíciles de mi vida.

Pero aún hay algo más que lo hace especial, y es que ha inspirado una de las canciones del grupo Versilia. El tema en cuestión, llamado Ángel, consiguió captar a la perfección lo que mi relato quería transmitir.



El martes 27 de octubre van a presentar su nuevo disco, Luces, junto al nuevo single, Ángel, y el videoclip de éste, realizado por Ciervo Producciones y protagonizado por una intérprete de excepción como es Ana del Rey Guerra.

Si queréis escuchar la canción, ya podéis hacerlo en los siguientes links:

Spotify: https://open.spotify.com/track/3LQTHwwrZm53GTnh4rYan9
iTunes: https://itunes.apple.com/es/album/angel-single/id1046931282
Amazon: http://www.amazon.es/%C3%81ngel-Ver…/…/B016F4ECKI/ref=sr_1_4
Google Play: https://play.google.com/store/music/album/Versilia_%C3%81ngel?id=B2xaxvdhsxs7fdpltaetlud5euu



Y para acabar, quiero dar las gracias al grupo por haberle puesto melodía a algo que en su día no tuvo siquiera voz.
A Rocío, Javier y Jorge:
GRACIAS.           
Leo

sábado, 12 de septiembre de 2015

9 DETALLES

Suena el despertador. Primero te cabreas un poco porque te ha sacado del mejor de los sueños, pero luego abres los ojos y decides darte buenas razones para levantarte de la cama.

Creo que puedo aportar algo a esas razones. Por eso hoy quiero escribir sobre 9 DETALLES que nos hacen el día a día un poquito más agradable.

¡DALE!

domingo, 6 de septiembre de 2015

Sueños


 “El peor enemigo de los sueños son las excusas” 

“Os digo esto porque mucha gente dice tener sueños, pero también tiene excusas para no perseguirlos. Algunos hablan de dinero, otros de tiempo, estos necesitan apoyo y aquellos, autoestima.

He venido también a compartir un pedacito de mi sueño con vosotros. Algo que quiero hacer en mi vida es comunicar, hacer llegar al mundo mi visión de cuanto me rodea.
Quizás algunos penséis que no tengo nada que decir. Pensar eso supondría en mí una excusa, porque tenga o no que decir, quiero hacerlo. Todos tenemos algo que aportar; todos tenemos algo que aprender. Y no sólo se aprende escuchando, porque hablando se cultiva el alma en su capacidad de acercarse a las personas.

viernes, 30 de enero de 2015

La teoría del todo | Película.

Podrían haber creado una obra maestra de ese material, pero esta película no supone más que un fracaso basado en su propio vacío.

Título: The Theory of Everything.
Año: 2014.
Duración: 123 minutos.
País: Reino Unido.
Director: James Marsh.
Guión: Anthony McCarten.
Música: Johann Johansson.
Fotografía: Benoît Delhomme.
Reparto: Eddie Redmayne, Felicity Jones, Charlie Cox, David Thewlis, Emily Watson, Simon McBurney, Charlotte Hope, Adam Godley, Harry Lloyd, Maxine Peake, Joelle Koissi, Zac Rashid, Hugh O´Brien, George Hewer, georg Nikoloff, John W.G. Harley.
Productora: Working Title Films.
Género: Biografía | Drama | Romanticismo.
Premios: 2 Globos de Oro: Mejor actor y mejor Banda sonora.
SAG: Mejor actor (Eddie Redmayne).


Sinopsis:
Esta película supone un repaso biográfico de la vida de Stephen Hawking y Jane, su primera mujer.
Presenta matices sobre el comienzo y desarrollo de su enfermedad, sus logros académicos y el origen de su primera relación.
La línea argumental se desarrolla sobre su pretensión de encontrar una fórmula que lo pueda explicar todo en el universo, junto al estudio del tiempo y el comienzo del mismo.

Trailer:


Opinión personal:
¿Por donde empiezo? ¿Por un fondo musical que esperaba durante toda la película como acompañamiento emocional, una actuación algo decadente por parte de los protagonistas o por la trama en sí?

Lo primero que diré al respecto es que discrepo totalmente de la crítica y de las nominaciones o condecoraciones recibidas por este film, y a continuación detallaré mis razones.
Como empecé mencionando, la banda sonora no es, en absoluto, plausible. Pasa totalmente desapercibida y no consigue dar un paso más allá que logre sorprender o fundirse con la película para alimentar cada instante. Su única salvación fue el momento `Arrival of the birds´ aunque metida con calzador al final.
También mencionar que ha sido el final de la película lo que realmente me ha parecido que mereciese la pena ver de la misma. Me atrevería incluso a afirmar que podría haber prescindido de los minutos anteriores a la escena final.

En cuanto a la actuación, especialmente de los protagonistas, deja algo que desear. El protagonista en sí comienza a actuar realmente bien en los momentos avanzados de la enfermedad del personaje, pero sin duda los momentos previos en los que se requiere mayor entrega, esta brilla por su ausencia (falta pasión).

De esta película podría extraer buenos momentos que contar con los dedos de una mano. Para los que la vayáis a ver o hayáis visto, mis favoritos son: el momento bañera, el momento chimenea y la escena final. Son los que puedo decir sin hacer spoiler de ningún tipo.

Y entiendo que mi crítica sonará muy negativa, pero es que esperaba mucho más de este contenido y me ha defraudado. Podrían haber hecho algo mucho mejor, haber emocionado a las piedras y haber inculcado en lo más profundo una motivación verdadera, junto a la implantación de una semilla de curiosidad acerca del mundo que nos rodea; pero en vez de eso, esto parece más un culebrón de sobremesa que no consigue transmitir lo que debiera.
Me ha faltado un poco más de los descubrimientos de Hawking, de su lucha y me ha sobrado algo de "argumento rosa".

Parte del fallo reside también en lo mal hilado que están los acontecimientos. Es difícil encerrar la intensidad de media vida en pocas horas, pero su combinación entre los avances científicos y los "líos de cama" hacen de esta película algo carente de muchos méritos.


Valoración:
No pienso aplaudir algo que muestre un contenido brillante mediante una forma decadente. Precisamente por eso, por "malgastar" ese potencial y no conseguir llegarme (que hasta eso es difícil), mi valoración es la siguiente:

Podéis verla si buscáis un mero entretenimiento pasivo.

***
Bueno, pues esto ha sido todo. Espero que os haya servido y orientado mi crítica. ya sabéis que comparto mi opinión con vosotros de forma argumentada por si compartimos gustos y demás, pero estáis siempre invitados a ver el contenido que expongo y hacerme saber vuestra opinión (si veo algo realmente malo ni siquiera me tomaré la molestia de mostrarlo aquí).

Me gustaría que me propusieseis películas para comentar aquí, ya sea alguna favorita, peculiar, interesante...

Y como siempre, agradeceros que sigáis leyéndome post tras post. Gracias especialmente a los que venís y os quedáis, porque vosotros construis esto.

Me despido con un abrazo muy grande y...
¡Hasta la próxima!

martes, 2 de septiembre de 2014

Un paseo por Sevilla

Esta noche parece una pesadilla, colmada de belleza y encanto pero, al fin y al cabo, una pesadilla.

Hola a todos, soy Leo Sarmed y en esta ocasión quería ofreceros algo distinto. Este blog no deja de ser un pedazo de mí, de lo que soy y lo que siento. Me consta que ya algunos de vosotros me leéis con asiduidad y eso es algo que agradezco. 
Digo esto porque, aunque me gusta exponer una imagen positiva y colmada de ánimo para contagiarla en la medida de lo posible, soy una persona como cualquier otra y tengo también momentos de, por decirlo de alguna manera, mayor debilidad.
En momentos así me gusta salir, evadirme dando un paseo y liberar en letras mis sentimientos. Eso fue lo que hice en la experiencia que aquí narro; salí y plasmé en un pequeño cuaderno todo aquello que pasaba por mi mente, pretendiendo un desahogo que, admito, no llegó a producirse totalmente.
Os digo esto porque esta vez quisiera haceros partícipes de ese pedazo de mí, por estar ahí y, como siempre he dicho, formar parte de todo esto. Os lo podéis tomar como un gesto de confianza, liberación o, sencillamente, agradecimiento.

Aquí tenéis pues ese cúmulo de sensaciones que acompañaba aquel paseo nocturno por las calles de Sevilla.

***

Trato de huir de mí mismo, pero me persigo. Inevitablemente busco a un chico que se perdió entre gritos y silencios.
Cada paso parece pisar sobre un enorme vacío...

Todos aquellos que decían acompañarme, permanecer a mi lado, ahora ni siquiera están conmigo. Miro a mi alrededor y encuentro poco más que una oscura noche aliviada por el halo de alguna que otra farola. Llevo conmigo este cuaderno como único acompañante; en él escribo una serie de frases inconexas o, mejor dicho, pedazos inconexos de mi alma rota. Quizás me quede la esperanza de que alguien lea mis sentimientos y se haga partícipe de ellos, los entienda, porque yo ya no puedo...

Prosigo mi camino mientras aparece por mi mente un grupo de personas como fantasmas errantes sin voz. Puedo incluso recordar olores especiales que parecen danzar al son de una melodía tan lenta como los latidos de mi cuerpo; un ritmo... decreciente.
Mis lágrimas son incapaces de recitar el poema inteligible de mi corazón, una serie de versos coronados por la palabra soledad. Se podría decir que el dolor me ha hecho olvidar algo tan simple como el llorar.


***

Esta experiencia fue realizada el viernes 29 de agosto de 2014 entre las 21:00 y las 23:00.Las imágenes de este post son propias.

Me gustaría transmitir como mensaje que, aunque nos encontremos mal o apesadumbrados, no debemos olvidar la belleza que a menudo nos rodea. Tampoco debemos olvidar que hay gente que nos quiere y apoya aunque no esté justamente a nuestro lado.

Por último quisiera daros las gracias por estar ahí. Reconozco que vuestros comentarios, ya sean en el blog o en las redes sociales, me dan ese empujón que necesito y nutren mi ánimo.

Un abrazo muy grande y...
Hasta la próxima...

lunes, 25 de agosto de 2014

Rebelde

Bendita juventud, benditos momentos y benditas risas sin motivo. 
Bendita adolescencia...

A determinadas edades todos tenemos algo en común. Todo se transforma, te afecta más y deseas comerte el mundo. Empiezas a darte cuenta de que las cosas son más difíciles de lo que te habían contado, que las palabras pueden llegar a doler más que muchos porrazos. Empiezas a amar hasta las lágrimas que lloran por quien quieres, te pierdes en infinitas conversaciones nocturnas que te arrancan hasta la sonrisa más oculta y aprecias el valor de cada caricia, mirada o desplante.

Tus estados de ánimo son una montaña rusa, la gente parece volverse en tu contra y lo único que deseas es correr, rebelarte y romper con todo lo que te hace sentir anulado.
Nadie te entiende y aprendes poco a poco el significado y los matices de la palabra impotencia.

Y dime... ¿Cuándo puedes sentirte más vivo? Más vivo que cuando pierdes tus entrañas en cada momento de amargo llanto, más vivo que con esos enfados incontrolables, más vivo que cuando amas y deseas alocadamente, más vivo que cuando la vida te abre sus puertas y aprendes a caminar entre sus obstáculos. Más vivo que cuando encuentras palabras para expresar tus sentimientos, que cuando las películas e historias comienzan a cobrar sentidos que nunca antes habías descubierto.

Te conviertes misteriosamente en un caminante sin rumbo ni destino, buscando errante un lugar que parece no encontrarse en ninguna parte.
¿Y qué decir de tu cuerpo? Te muestra nuevas percepciones que quieres explorar y explotar hasta su máximo exponente. Tus amigos se hacen partícipes de esos descubrimientos, investigando en lo bueno y, a veces, lo no tan bueno.

Y no nos olvidemos de esos errores que te colocan a una persona en el centro de tu vida. Pocas cosas hay tan jóvenes como creer que una persona puede llegar a ser perfecta e insustituible en tu vida, que en sus errores se encuentra tu perdición y que no hay futuro más allá de su partida. Que ingenuidad...

Tus padres y demás familia son muñecos gritones y sin empatía que jamás lograrán entenderte, alejados de la juventud.

Lo prohibido llama a la puerta de tu habitación y entreabres para verle la cara. Es sólo verle la cara, pero empuja la puerta y entra. Bendita juventud...
Caes y te arrastras varios metros antes de levantarte. Te ves sangrar pero te das cuenta de que ya no son las rodillas sino la autoestima, los sentimientos, esos nuevos rasgos definitivos de tu personalidad forjándose, creando a tu yo del mañana. Y poco a poco creces, ahora más por dentro que por fuera, más sentimental que aparentemente. Saboreas tus logros, te esfuerzas y descubres detalles de la vida más complejos como la belleza o el auténtico valor de las personas.

Sientes la evolución de tragar cuatro lágrimas y sustituirlas por una enorme sonrisa. Ya no piensas en correr, corres. Ya no piensas en amar, amas. Ya no piensas en follar, follas. Bendita juventud...

Sigues siendo joven aun con la sensatez acompañándote de la mano. Mejor prevenir que curar y seguir el camino que otros no pudieron. Por ellos, por ti, por mí, por todos y sobre todo, por quienes te quieren.

Y que bonito es ser consciente de tu propia personalidad, dejar atrás los complejos, las exigencias y quererte. Mirarte al espejo y saberte joven y rebosante de vida. 

No eres de nadie; no busques sentidos, no busques culpables ni semidioses; eres tuyo/a y tu vida es todo el sentido que podrás hallar.

Bendita juventud y bendita libertad.

Ahora quiero contaros un secreto que todos pretenden negar. Esa juventud es un tesoro, una actitud que debéis cuidar por siempre. No la releguéis a un reloj o un calendario, porque será vuestra siempre que la conservéis y cuidéis.
Nunca perdáis esa intensidad al vivir, ese darlo todo al querer sin miedo a perder, ese reír tan fuerte como llorar luego y viceversa. 

Tu actitud es lo que te define, lo que dice realmente quién eres. Nada importa lo que opinen los demás, nada importa lo que la sociedad establezca como correcto. 

Rebélate como aquel adolescente que en algún momento fuiste... o aún eres.

Sé siempre joven y serás siempre eterno...


Hasta la próxima.

viernes, 11 de julio de 2014

La España que quiero

Estamos rodeados de paro, pobreza, desahucios, corrupción, enchufismo, indignación, abusos de poder, mentiras, desconfianza, recelos y egoísmo.



Esta no es la España que yo quiero.

¿Cómo vive la crisis un joven de 18 años? Reconozco que no me hallo en las situaciones límite de muchas personas en nuestro país, pero sí que observo con impotencia todo lo que me rodea.
En mi caso concreto, vivo en una familia humilde. Mis padres llevan demasiado tiempo parados y en casa nos mantenemos de las becas. Mi última beca, incluso, no llegó en su totalidad (beca 6000 de la Junta de Andalucía), a pesar de cumplir los requisitos económicos y académicos con creces (nota media de bachiller de 8,4).
Ese cinturón apretado se expresa en una frustración que sufrimos todos. Los ánimos se ven resentidos.
En cuanto a la educación, me veo afectado por unos recortes que alimentan la competencia entre estudiantes, aumentan la exigencia y disminuyen tanto las prestaciones como la calidad de la enseñanza.
Observo impotente continuas noticias de profesores que se van al paro, de familias que no tienen para alimentarse, casos en aumento de desnutrición infantil, desahucios, indignación, manifestaciones multitudinarias cuya voz no escuchan... Sí, yo también me indigno. Me indigno al salir a la calle y ver una persona buscando en cada contenedor. Me frustra ver las lágrimas de madres que esperan en la cola de un banco de alimentos, frustradas y decepcionadas, preguntándose qué han hecho mal, sintiéndose inútiles.
Sinceramente, me siento afortunado. No me puedo quejar de nada y es que, la verdad, no me falta de nada. 
No obstante hay cosas que sí me gustaría que cambiasen:
Me gustaría poder sentirme más orgulloso de ser español. Me gustaría que nuestra imagen no fuese la de una monarquía impopular, unos políticos y "yernos" corruptos; un Bárcenas, un Camps, un Urdangarín, un Fabra, etc.
Me gustaría que el pueblo pudiese confiar más en la policía y dejase de verse golpeado por los antidisturbios cuando se reclaman a voz en grito los derechos de todos, los que poco a poco nos van quitando políticos, bancos y grandes entidades financieras.
Quisiera poder salir a la calle y ver las terrazas de los bares más llenas, que la gente vuelva a sonreír y a preocuparse menos. Dejar las agotadoras cuentas para los matemáticos, no para los parados que no llegan a final de mes. Quisiera que fuese menor la espera en esa interminable cola, que fuese más difícil despedir y más fácil contratar. Abandonar contratos basura, salarios miserables y esclavitud encubierta.
Quisiera escuchar más noticias de crecimiento que sustituyesen a las del empobrecimiento; dejar de oír sandeces sobre brotes verdes y promesas al viento. No quiero palabras, quiero resultados; no quiero un estudiaré, ¡quiero un aprobado!
Que los estudiantes veamos una salida y no una pérdida de tiempo, que perdamos el miedo, que tengamos motivos para luchar y esforzarnos; que no nos veamos obligados a abandonar nuestro país para levantar el ajeno; que Alemania y Estados Unidos ya se mantienen al alza.
Quiero un país en avance, en progreso; que nos deshagamos de los lastres políticos, culturales y económicos que nos hunden. ¡Fuera festividades sanguinarias, fuera leyes de blindaje político, fuera aforados, fuera favores para dos o tres!... ¡Fuera mentiras!
Quiero poder independizarme dentro de pocos años, y no tener que esperar a los treinta. Quiero poder llevar un sueldo a mi casa, no tener que depender de una pensión recortada, congelada y vuelta a recortar.

Sí... ya imagino que pensaréis que todo esto no es más que el idilio propio de un adolescente inexperto e iluso. Quizás no os dé el cómo, pero si el por qué. Pero sobre todo, el por quién: por todos. Por mí, por ti, por esa madre que llora, por el recién despedido, por los que se están asomando en contenedores, por los indignados, por los que ya no están y por los que están por venir...

¿Sabéis? Yo creo que no dependemos de una clase política. Somos más en espíritu y cantidad, y somos más en lucha, en empuje, en ganas... No nos quedemos de brazos cruzados echando la culpa a la ineptitud (obvia) de otros. No les necesitamos, nosotros podemos hacer que esto suba, nosotros podemos tirar del carro. Nuestra juventud se forma, nuestros adultos buscan y buscan, hasta que encuentren. Incluso los que no tienen, ayudan.

No os desaniméis, que podemos con esto y con lo que venga; porque saldremos de esta y sentiréis cómo el mérito ha sido todo vuestro, nuestro, de todos.

Llevad el ánimo y la motivación por bandera, haced lo que esté en vuestra mano por hacer de vuestro entorno algo mejor y dejad que lo demás venga.


***

Si te ha gustado este post puedes compartirlo en tus redes sociales para que más gente pueda leerlo. Abajo tienes una sección de comentarios totalmente libre para que expreses tu opinión y aportes cuantas sugerencias quieras.
Si no quieres perderte nada de lo que subo, puedes hacerte seguidor de este blog en un espacio que encontrarás en la columna izquierda. También puedes seguirme en Twitter y Facebook, donde voy compartiendo todo aquello que publico y las novedades que surjan.

Por mi parte nada más que añadir. Ahora te toca a ti aportar lo que quieras para alimentar la interacción y enriquecer esto cual caldo de pollo.

Muchas gracias por estar ahí y te espero en la próxima entrada.

domingo, 8 de junio de 2014

Una experiencia mágica.

Cuando todo parezca hundirse ante tus pies y el mundo se te venga encima, no te preocupes, aún queda lugar para la magia.
Hola a todos, soy Leo Sarmed y hoy quisiera compartir con vosotros una experiencia bastante especial que pude vivir ayer mismo.
Para poneros en situación, mi tarde fue bastante tediosa. Tenía cosas que estudiar pero mi motivación no hacía acto de presencia. No tenía ganas de hacer nada y ese impulso que me empujase a la autorrealización se encontraba totalmente anulado. Era de esas tardes que ves más oscuras de lo habitual.
En mí se unía la frustración, la decepción y la pena. No sé si por cuestiones hormonales, psicológicas o algunas otras, mi decaimiento alcanzaba cotas considerables.
Una pizza, unos vistazos a mis blogs y algunos planteamientos para futuras historias culminaban un día poco o nada productivo. Rendido a mis emociones, apagué el portátil y quedé bajo una fina sábana sumido en la oscuridad de la una de la madrugada.
Mientras esperaba la llegada del sueño, ojeaba el móvil. Inusualmente en mí, eché un vistazo a Twitter por si había alguna novedad. Viendo interacciones, encontré que alguien retwitteó una frase que momentos antes había twitteado para desahogar cuanto me abarcaba. En ese momento pensé que alguien que retwittea algo así es porque siente algo al respecto. Guiado por la curiosidad, visité el perfil en cuestión.
Entre los tweets de aquella chica encontré uno que me llamó la atención: “Joder, quiero hablar con él”. El siguiente tweet continuaba al anterior: “Pero no da señales de vida”.
Sabiendo lo que se siente al tener ese fulgor incontrolable en el interior y no encontrar su alivio, respondí aquella última frase, casi de manera imprevista: “habla conmigo, tal vez tenga esa frase que a veces necesitamos oír”. Y es que cuando estamos mal, todos necesitamos esa frase que nos haga abrir un poco los ojos. Tal vez sea tan inesperada, que sea un desconocido quien nos la diga. Y en este caso, eso sucedió...
Comenzamos a hablar por mensajes y la verdad es que resultó todo bastante mágico. Sabía que ella necesitaba hablar e intuía que no había en aquel momento muchos que la escuchasen. Decidí ser yo ese alguien que la tuviese en cuenta, ese alguien que le dijese las cosas correctas.
Descubrí también que era lectora mía, lo cual me sorprendió de alguna forma. 
Seguramente estés leyendo esto. Si es así, quiero darte un consejo que anoche no te di: no gastes tu voz con quien no te escucha ni tus lágrimas con quien no supo valorar ni tan siquiera la belleza de tus sonrisas. Mírate al espejo y regálate un amplio gesto de alegría, te lo mereces.
Porque no cuesta nada escuchar a los demás y darles apoyo, pero llego más lejos; a menudo tampoco nos escuchamos a nosotros mismos. Caminamos demasiado deprisa y sentimos esa punzada que pretende atraer nuestra atención, más no sabemos qué nos pasa. Detengámonos un rato a escucharnos a nosotros mismos y a aprender a valorarnos, porque somos lo que siempre tuvimos y lo que tendremos siempre que sigamos vivos.
En cuanto a ti, joven soñadora, te queda toda una vida que reír, llorar, correr, gritar y sentir. Vive cada minuto y disfruta hasta las lágrimas, porque en cada pequeño tramo, cada paso de tu camino, se encuentra un pedazo de belleza reservado para ti.

Por mi parte nada más que añadir. Espero que os haya gustado esta experiencia. Si queréis, también podéis aportar vuestras experiencias, opiniones o sugerencias en los comentarios o en mis “espectaculosas” redes sociales: Twitter y Facebook.
Ya que estamos, puedes compartir esta entrada en tus redes si quieres que más gente sea testigo del mensaje.

Un gran abrazo a todos y mil gracias por acompañarme en este camino imprevisible y compartido.

miércoles, 4 de junio de 2014

Consejos sobre el estudio I. Procrastinación

Si eres estudiante entenderás a la perfección lo que ahora voy a exponer. A menudo tenemos que estudiar porque se acerca un examen y, a la vez, queremos hacer otra cosa. ¿Qué suele ocurrir? No hacemos lo que queremos porque tenemos que estudiar, pero tampoco estudiamos, y caemos en un estado de procrastinación continua que nos deja en una especie de “stand-by”. Pues bien, hoy os diré qué hacer al respecto.
Lo mejor es que dediques un rato a la actividad que desees y así relajes y expandas tu mente. En cuestión de un breve período de tiempo te darás cuenta de que te sientes más preparad@ para retomar el estudio.
Cuando luego vuelves a tus tareas lo haces con mayor concentración y rendimiento, lo que facilita la absorción de conocimiento y evita la pérdida de tiempo.
En el caso de dejar de lado el “querer” y volcarse en el “deber”, suele ocurrir que tu mente no está al 100% en el estudio y necesitas emplear más tiempo para retener lo que te hace falta.
Si mi método no te ayuda a conseguir unos mejores resultados, en el peor de los casos, habrás dedicado tu tiempo a desarrollar una actividad que de verdad quieres hacer y puede que orientes hacia ella tu futuro, pudiendo aportar más a los demás de esa forma que mediante el camino convencional.
Lo que sí tengo por seguro es que muchos nos vemos tirados en una cama o un sofá quejándonos de que tenemos mucho que hacer y carecemos de tiempo. No temas a confiar en ti mism@ y permítete hacer eso que quieres durante un buen rato.
No por estudiar más se sacan mejores notas. Como yo digo siempre, vale más estudiar poco y bien, que mucho y mal.
En fin... espero que este pequeño consejo os haya servido y me dejéis en los comentarios vuestra opinión al respecto. Si tenéis otros métodos para combatir la procrastinación, los podéis compartir con todos. ¡Que haya feedback, interacción, participación...!
Por supuesto, os iré dejando en el blog más consejos para mejorar vuestro rendimiento al estudiar.
Podéis contactar conmigo también a través de mis “espectaculosas” redes sociales (columna izquierda del blog).
En cuanto a mí, me despido ya por hoy, no sin antes agradeceros de nuevo vuestra visita, vuestro apoyo y vuestra presencia.

Un abrazo y nos vemos en la próxima entrada.

domingo, 18 de mayo de 2014

Mi "fobia".

La ruptura de esquemas supone la construcción de esquemas nuevos.
Hola a todos y bienvenidos una vez más a mi blog. Hoy voy a abrirme a vosotros completamente para cumplir así una promesa.
Es posible que muchos no entiendan lo que aquí expondré, pero confío en que lo consideréis con respeto y tacto.
Voy a compartir con vosotros la superación de un obstáculo que, aunque parezca una tontería en principio, supuso una limitación en mi vida. Sí, hoy acabo de dar por superada una fobia.
La promesa de la que os hablo me la hice a mí mismo hace algún tiempo. Me dije que si conseguía superar dificultades importantes lo compartiría con la gente para que de esa experiencia aprendiesen algo y lograsen motivación para abatir sus propias barreras.
Como ya digo, es una tontería que mantuve en silencio durante dos años. Consideraba eso algo tan ridículo que me avergonzaba contárselo incluso a mis círculos más cercanos. Mi fobia era a los autobuses.
¿Por qué? No lo sé exactamente. Siempre monté en autobuses sin problemas hasta hace unos cuatro años. Tal vez por una mala experiencia o por algún cúmulo de motivos que quisiera dejar al margen adopté un rechazo impropio a ese medio de transporte.
Parecía algo muy simple, pero me empezaba a dar cuenta de que me limitaba cuando salía con mis amigos o había alguna excursión. Siempre intentaba evitar que se notase, pero poco a poco tuve que ir confesándolo aunque pocos me entendieron.
¿Qué sentía? Pues era un rechazo total ante la imagen de esa puerta que se abría. Sentía una taquicardia creciente con sólo imaginar el acercarme a una parada y empezaba incluso a sudar levemente.
Me preguntaba por qué, cómo podía sentir un rechazo tan fuerte, pero ese era otro de los enigmas de la mente.
Me informé sobre fobias. Nunca fui a ningún psicólogo, era algo que debía superar por mí mismo con tiempo y paciencia.
Mi mayor temor vino con la entrada en segundo de bachillerato. Debido a la localización de la universidad donde debía hacer selectividad, tenía que usar sí o sí el autobús. Me propuse como reto superar esa fobia a lo largo de este curso.
En septiembre tuve mi primera toma de contacto, un viaje corto acompañado de mis padres. Conseguí subir y no me encontraba mal, pero no sentía superado ese malestar que persistía en mí al imaginarme de nuevo subiendo a ese cacharro infernal.
Así, poco a poco fui motivándome al recordar las veces anteriores que me montaba: si había podido una vez, podré dos; y si pude dos, podré tres...
Considero que hoy he superado totalmente ese rechazo porque hoy subí solo por primera vez al autobús, me senté junto a la ventanilla y logré sentir los placeres de un viaje más. Me levanté al término de mi viaje, se abrieron las puertas y un golpe de aire cálido me azotó el rostro al atravesarlas. Aquel paso tan cotidiano para muchos supuso para mí la prueba definitiva de la superación de un obstáculo de mi vida que, aunque idiota y simple, no dejaba de ser una barrera mental imposible a priori. No pude evitar lanzar esa sonrisa estúpida de complacencia mientras sentía como mi autoestima recuperaba una posición perdida por tantos fracasos y tanta frustración acumulada.
Ya soy libre, ya escapé del miedo y puedo deambular por mi vida sin esa limitación, sin una limitación más.
Comparto esto con vosotros para demostrar que se puede. Muchos atravesáis dificultades de mucho tipo, ya sean fobias o problemas. Quiero haceros ver con esto que lo imposible puede hacerse posible y que está en vosotros y en nadie más el superarlo.
Ya sé que pensaréis que esto es propio de un niñato más, que no supone problema alguno, pero durante cuatro años lo supuso. Asimismo debéis comprender que los caprichos de la mente no son tan fáciles de controlar. Al fin y al cabo una fobia es un temor irracional e infundado que nos impide actuar.
Fuese una tontería o no, la dejé atrás. Si yo puedo, tú puedes.

Por mi parte nada más que añadir. Estaba un poco inseguro a la hora de compartir esto pero creo que puede servir a alguien. Déjame un comentario aportando tus ideas y opiniones, siempre desde el respeto, y nos vemos en la siguiente entrada. Gracias por formar parte de estos pedacitos de mí.

sábado, 3 de mayo de 2014

Mi sueño. Fragmento cuarto

Te sientas y riegas el césped con una lágrima. De pronto aparece alguien que te acaricia el hombro y te dice: “Te entiendo”.
¿Por qué escribo? En esta entrada quisiera profundizar en ello. Hola a todos, soy Leo Sarmed. Bienvenidos de nuevo.
Quisiera remarcar la importancia de los comentarios y lo que conllevan. Hablaré en primera persona porque no quisiera generalizar mis sensaciones con las de otros escritores o bloggers.
Cuando escribo y comparto algo, es porque algún sentimiento intenso necesita expandir sus alas y volar. Si tras ello encuentro un comentario agradable o alguien me dice que ha sentido mis letras, significa que ese cúmulo de emociones ha conseguido alzar el vuelo y llegar tan lejos como se encuentre esa persona.
Gratifica bastante el hecho de que otros te entiendan, te motiven y te impulsen en tu camino. Por ello agradezco tanto cada comentario, porque me demuestra que estáis ahí.
Como ya dije, tuve un blog. ¿Cuál fue el problema? Tenía visitas, pero no había comentarios o interacciones. El hecho de añadir una opinión, una sugerencia o una valoración personal establece la diferencia entre las personas y los simples números.
No quiero que me lean números, quiero que me lean personas. Quiero sentir tras la pantalla lectores con sus historias, con sus experiencias, sus seres queridos, sus alegrías, sus penas, sus aspiraciones...
Como suelo decir, espero avanzar en mi viaje para poder ayudar en el futuro a cualquiera.
¿Mi meta? Que algún día alguien me diga que un escrito mío le ha ayudado o motivado en algo. Entonces todo esfuerzo, todo fracaso y todo levantar habrá merecido la pena.
Aceptaré con gusto las críticas, como ya digo, siempre que sean respetuosas y razonadas. Vuestras aportaciones me ayudan a crecer, porque esto no es mi blog, es NUESTRO blog. Vosotros formáis parte fundamental de él.
Y ahora cambiando ligeramente de tercio, espero que me permitáis comentaros aspectos de mi nuevo blog.
Este domingo 4 de mayo subiré mi primer micro al blog Suspiros del Ente, cuyo enlace podréis encontrar al final de esta entrada y en un lateral del blog.
Allí encontraréis gran variedad de escritos. Tengo planeada alguna serie, (si sale bien), y escritos de terror, erotismo, emociones, líricos...
Me encantaría que os pasarais por allí, ya que considero que custodiará gran parte de mi esencia.
En cuanto a este blog, irá dirigido mayormente a comentar aspectos más cotidianos, el avance de mis proyectos, mis opiniones personales y, posiblemente, comentarios sobre contenido subido a otras plataformas.
Si queréis encontrar más escritos míos, podéis buscarme en Falsaria, que es una red social literaria donde escribo de vez en cuando. (Tenéis el enlace en la foto de la zona izquierda del blog).
Asimismo me gustaría añadir que no podré escribir con demasiada frecuencia hasta verano, debido al complicado momento que atravieso a las puertas de selectividad. Aun así espero que podamos establecer un rinconcito en la noche, sólo nuestro... ¿vale?

Pues por mi parte me despido hasta la próxima entrada. Muchas GRACIAS por estar ahí, por nutrir día a día este sueño adolescente, pero sueño al fin y al cabo...

viernes, 2 de mayo de 2014

Mi sueño. Fragmento tercero

La vida nos coloca las puertas, nosotros las cruzamos.
Hola a todos y bienvenidos una vez más a mi blog. Soy Leo Sarmed y en esta ocasión quisiera compartir con vosotros un nuevo aspecto de este sueño que considero importante para mí.
Antes de nada, quisiera dedicar esta entrada a todos los que siguen mis escritos y mis posts en el blog, a la par que un sueño que se construye paso a paso. Anunciar también que pronto subiré microrrelatos y escritos líricos.
Hace pocos días apareció en mi vida una oportunidad que no podía dejar pasar. Fue casualmente en clase de Literatura cuando me enteré de la existencia de una fundación que impulsaba la labor de jóvenes creadores mediante una beca que ofrece alojamiento y medios para facilitar el desarrollo e impulso de toda actividad artística.
Aquel mismo día, por la tarde, me informé de lo que ofrecía dicha fundación. La idea me atrajo bastante y empecé a reunir toda la documentación necesaria junto a cartas de recomendación.
Todo mi entorno me apoya, incluidos profesores y amigos que tan buena referencia dan de mí.
Sé que es muy difícil entrar en esa residencia, pues sólo 18 personas consiguen formar parte de esa promoción cada año, pero el hecho de participar me hizo dar un paso de lo imposible a lo posible.
En el caso de no conseguirlo, aparte de intentarlo en ocasiones futuras, espero seguir escribiendo y, de ser posible, cada vez más. Me anima mucho encontrar tanto respaldo y tanta confianza en mi escritura. Todas esas palabras de ánimo, todas esas expectativas o la espera de algunos para leerme suponen el motor de lo que hago y lo que creo.
Este es otro fragmento de mi sueño que quería exponer para demostrar así que la vida está repleta de señales y posibilidades que debemos aprovechar y luchar. Por eso os animo y os animaré siempre a perseguir aquello en lo que creáis, aunque a veces sintáis que no sois capaces, que hay gente mejor o que todo resulta demasiado difícil.
No penséis en los demás, ni en lo que os queda. Pensad en lo que queréis hacer y, sencillamente, hacedlo, sin esperar nada a cambio.
¿Sabéis que es lo más bonito de los sueños? Que a veces se hacen realidad.
Por mi parte me despido hasta la próxima entrada. Espero que os haya gustado. Cuento con vosotros.

Un gran abrazo y mi sincero agradecimiento por estar ahí.

sábado, 26 de abril de 2014

Mi sueño. Origen.

Hubo un día, hace ya algún tiempo, que decidí dar forma a pensamientos e historias que aún habitaban en el aire. Fue entonces cuando algo se despertó en mí.
Desde entonces decidí luchar. ¿Sabes por qué?
Porque con el paso del tiempo me doy cuenta de lo que escribir supone en mi vida.
Porque me doy cuenta de lo que mis escritos han provocado en otros. Porque vi lágrimas de emoción.
Porque encontré una forma distinta de libertad. Porque aprendí a correr sin necesidad de caminar. Porque aprendí que no hacían falta alas para volar.
Por eso ahora quiero luchar. ¿Sabes? Al principio me sonaba ridículo, pero sí, quiero ser escritor.
Quiero exponer al mundo esas historias de nadie que surgen de la nada. Quiero compartir experiencias, emociones, aprendizaje.
Porque TODOS podemos aprender algo de TODOS.
Sí... suena raro, suena tan difícil... pero siempre tengo presente que querer es poder. Y yo QUIERO...
Lucharé, claro que lucharé. Lucharé porque es lo que hay que hacer cuando se tiene un sueño.
Lucharé por aquellos que temen hacerlo, para decirles algún día, cuando consiga mis metas: "Si yo pude, tu podrás hacerlo".
Lucharé por todos aquellos sueños rotos, por los frustrados, por las esperanzas perdidas, que reencuentren su lugar junto a sus dueños.
Lucharé por las sonrisas de apoyo, por las lágrimas de aprobación, por esas emociones encontradas cuando libero las letras en los corazones.
Por mí, por ellos, por los que algún día leyeron y por los que algún día me leerán. Sí, lucharé por todos ellos.
Y sé que podré, porque cada día es una nueva oportunidad para seguir mi camino, para escribir mi sendero y pasear sobre las palabras de lo que quiero construír. Porque en cada nuevo amanecer encuentro un nuevo respirar, una nueva vida.
Y sí, eso es lo que me gustaría hacer de mi vida. Me gustaría poder llegar a una edad avanzada, mirar atrás y decir: "Esas letras que sentía, no se perdieron".
Muchas veces dudé si realmente aprendí a escribir, o lo que hacía era sentir.
Ahora me doy cuenta, no se trata sólo de letras, sino de algo más.
Y es que ciertamente no quiero sólo escribir, sino algo más, llegar más allá...
Quiero descubrir algo nuevo, nuevas experiencias y compartirlas con los curiosos que deseen acompañarme.
No son palabras, no es un texto, no son letras, no es un trozo de papel ni un formato digital inerte. Es un mensaje... son muchos mensajes.
Y en mi alma hallo matices, hallo otros mundos, otras sensaciones, otras emociones. ¿Cómo describirlo?
Ya lo dijo Wittgenstein: "Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo."
Yo quiero explorar esos límites. ¿Me acompañas?
Porque las letras escritas sólo existen al ser leídas.

Sí... quiero ser escritor.