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lunes, 4 de julio de 2016

6 días

Faltan 6 días para que todo cambie, para que algo nuevo suceda o quizás deje de acontecer todo lo anterior.

6 días para poder engrosar el pretérito. 
Se me ha preguntado bastantes veces un `por qué´. Iré entonces soplando una a una las velas de estos seis días hasta dejarlo todo apagado. Una vez más os pido entrar en todo lo que esto supone y que lo sintáis como vuestro.


          

Día 6. Complejos.
Muchos parten de ciertas expectativas cuando te conocen. Parece que tuviese que dar la talla o demostrar algo no ante personas, sino ante sus prejuicios. A veces me siento pequeño, insuficiente a pesar de tener a ratos grandes ideas y sueños.
Una persona se siente pequeña cuando se la mira con lupa. Sólo las cosas pequeñas se miran con lupa.

Día 5. Falsos rostros.
Llamo así a un fenómeno predominante en Internet y en la vida real. Entretenimiento barato para unos y rentable para otros. Contenido vacío de material y rebosante de atención social. En ocasiones contemplo actos que me desagradan: personas pisando a otras personas, ninguneando o incluso colgándose de su mérito o tratando de engañar en pos de la influencia.
He leído algunas reglas de un juego al que no quiero jugar. Y si digo esto es por aquellos por los que merece la pena tumbar el tablero. Debo agradecer la existencia de personas íntegras. Existen, aún existen y para mí lo valen todo.

Día 4. Marionetas de un poderoso billete.
Numerosos colaboradores potenciales no me han tomado en serio por ser un blogger joven y con una plataforma aún inmadura. Todo lo que aquí he hecho me ha costado un trabajo. En ningún momento he recibido un duro por ello. Seré sincero, dudo siquiera que sea rentable para nadie.
Mi pregunta es: ¿es necesaria una rentabilidad monetaria para que algo sea valioso?
Para mí es valioso cada post por lo que encierra detrás: vosotros. Todo eso que día a día agradezco no se puede comprar con nada.
Gustoso dedico una parte pequeña de mi tiempo en tratar de ofrecer en esta ventanita algo distinto. A veces me hubiese gustado contar con el apoyo de otros para que ese contenido mejore. Como esos apoyos ausentes se guiaban exclusivamente por un interés económico, he sido "toreado" y se me ha hecho perder el tiempo por "no entrar en el mercado".

Día 3. Incertidumbre.
Como muchos de vosotros, yo también me planteo expectativas de forma casi inconsciente. Quiero mejorar día a día y ofrecer lo mejor de mí mismo.
¿Sabéis? Me han llegado a rechazar por acción u omisión hasta unas 40 veces en un mismo día. Estamos hablando de entre 5 y 8 horas de esfuerzo poco fructífero. Poneos en mi lugar y decidme cuánto se puede aguantar así, sin saber qué será lo próximo que podrás conseguir o si lo estás haciendo bien. Nadie te marca el camino y tienes unos momentos de bajón y dudas en los que sólo el tiempo puede hablar.
Además, cabe otra fea e incómoda incertidumbre, la de aquellos que se levantan un día con ganas de odiar.

Día 2. Otros sueños dulces.
Estudio la carrera que amo y me vuelco en ella. Comparto mi vida con personas maravillosas que no me canso de agradecer que estén a mi lado. El blog supone una inversión de tiempo considerable y se me hace difícil compaginarlo y llevarlo "al día" dedicándome a otras grandes pasiones.
Esto debe ser similar a lo que llaman "poliamor".

Día 1. Leo.
¿Quién es Leo Sarmed?

          

El día 10 diré adiós, pero no para siempre. A pesar de todo lo que he mencionado aquí, seguiré adelante con todas mis fuerzas y mi ilusión como he hecho hasta ahora, intentando superarme y ofreceros algo que merezca la pena. Será difícil, pero os tengo a vosotros.

Me tomaré un descanso y volveré con las pilas cargadas y muchas novedades. ¿Todo lo demás? obstáculos que estoy aprendiendo a superar poco a poco.

Y es que os tengo que decir algo.
MERECE LA PENA.


Muchas gracias por seguir ahí.
Sois muy grandes.
Leo



viernes, 24 de junio de 2016

¿En qué piensas?

Escucha la siguiente canción. Cierra los ojos.
¿En qué piensas?



Pienso en la soledad de una madrugada tranquila.
Pienso en la bella curva de su culo cuando me folla.
Pienso en el humo del café y en su olor. Casi puedo sentir su olor.

Pienso en una caricia fantasma, o en un millón de ellas, no lo sé.
Pienso en las calles empedradas de Granada. La luna llena iluminándolas en la soledad de una oscura y fría madrugada.
Pienso en unos labios que no me besan pero permanecen cerca.

Me duelen los pies de caminar. Me duele el alma de soñar.
Pero sigo caminando. Estoy quieto. Sigo soñando.

Hay un hueco que ni siquiera el amor más profundo puede llenar. Ese espacio pertenece al arte. Cuadros desdibujados que nunca pinté.
Y la poesía jamás escrita. Esa... permanece perdida en los susurros del ayer.

Pienso en el sudor de su espalda mientras me folla.
Pienso en las palabras pero no las pronuncio. Ni siquiera en mi mente. No cobran forma ni significado. Son sólo eso: palabras.

Los ojos pálidos de aquel lobo. La sangre que emana de un mordisco. Los límites de una realidad desdibujada que nunca habité. Una realidad perdida en el incienso del ayer...

Recorro uno a uno todos los tatuajes de su piel. Pienso en volver a ser.
Pienso en alcanzar la gloria. Morir muy lentamente mientras me folla.
Beberme las lágrimas que recorren su pecho para saciar mi sed.
Sabor amargo el de las mil derrotas. Se mezcla con el salado de su sudor al ser en mí.
El amargo del café se mezcla con el salado de su culmen empíreo en mi garganta.

Pienso en la sonrisa y los gestos, en llorar mientras me folla.

martes, 14 de junio de 2016

Voces dormidas

Hola a todos y bienvenidos de nuevo al blog. Hoy me apetece compartir con vosotros un punto de vista improvisado, un tema en el que estaba pensando y que veo interesante plasmar aquí por si soy el único que piensa así.
De lo que quiero hablaros es de las redes sociales, de cómo han fagocitado nuestra vida social real y han degradado la gran cantidad de matices que la componen.

Lo haré de una forma algo distinta, sin reducirlo todo a los argumentos de siempre que a menudo se encuentran en vídeos de youtube que buscan la repercusión a través de una reflexión fugaz o en tweets que se pueden leer en 5 segundos. Lo que aquí mostraré serán algunos ejemplos que encuentro en mi día a día y que me chocan cuando me detengo a analizarlos.

domingo, 8 de mayo de 2016

La caja

Un niño que murió durmiendo...
                    

Imagina una caja envuelta en papel de regalo. Se ve cubierta por colores llamativos, alegres. Imagina también la mirada ilusionada de un niño que se acerca a ella en las primeras horas de la mañana y la toca por fuera como tratando de adivinar qué contiene.

Piensa ahora en lo que puede albergar. No es algo demasiado grande. Se puede abrazar, pero no está vivo. No está vivo pero se puede maltratar. No es una cámara de fotos pero deja recuerdos. Muchos dirían que es algo tierno, para otros podría resultar indiferente. No hace ruido, no hace sonar ningún tipo de música, pero puede hacerte imaginarla. No te ayuda a ver las estrellas más grandes, pero sí que te acerca a ellas. Tampoco es un libro, aunque sí que narra historias. Quizás de una forma algo inusual.
Repito, no está vivo, pero puede acariciarte. Muchas cosas pueden acariciarte: el viento te acaricia cuando roza tu cara en verano, una hoja te acaricia si cae muy cerca de ti en otoño o el agua misma te acaricia cuando cae una gota del cielo o de tus ojos mismamente.

domingo, 17 de abril de 2016

Ser alguien

Cuan bello es el gesto de quien te escucha con entusiasmo
                    


¡Hola a todos! Hoy os saludo con más alegría porque he tenido una charla muy grata con una amiga y quiero rescatar de la misma una reflexión que con ella compartí. Guarda relación con parte de lo que comenté en referencia a la "Titulitis". Hoy os voy a hablar sobre `Ser alguien´.

Coincidiréis conmigo en lo siguiente. La sociedad actual tiene muy presente la imagen de aquel que "es" un triunfador y al que puedes ver conduciendo un cochazo de lujo, portando los mejores relojes o habitando las mansiones más ostentosas. Mi reflexión al respecto: ¿es? Yo más bien diría que tiene. Tiene un coche, tiene una casa o tiene un reloj pero, ¿quién es realmente? Me explico.

lunes, 28 de marzo de 2016

"Titulitis"

El día que nos demos cuenta de que una persona existe de cuerpo para adentro habremos dado un paso adelante en nuestra evolución.
                    

No aparece en ningún manual diagnóstico ni muchos se detienen a pensar en ello, pero España padece un trastorno de difícil cura que podríamos llamar "Titulitis".
¿Qué es eso? ¿Es grave? Bueno, realmente resulta muy molesto a menudo.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Pequeño

A menudo no sabes si lo estás haciendo bien o mal. Cuando te preocupa en cierta medida cada paso que das al no saber si vas en la dirección correcta, si lo que vives es lo que quieres vivir o si lo que consigues es aquello que deseas tener.

Encuentro en mi camino todo tipo de personas. Unas se conforman con ser un bulto. Hay otras que perfectamente podrían pasar por ser un número. Por otro lado está ese otro tipo de personas... de esas que sí me llegan a importar por una sencilla razón: quieren ser personas.
En mi vida, al menos, quieren ser personas.

domingo, 22 de febrero de 2015

Whiplash | Película

Una bestialidad artística en todos los niveles.


Título original: Whiplash.
Año: 2014.
Duración: 103 min.
País: Estados Unidos.
Director: Damien Chazelle.
Guión: Damien Chazelle.
Música: Justin Hurwitz.
Fotografía: Sharone Meir.
Reparto: Miles Teller, J. K. Simmons, Melissa Benoist, Paul Reiser, Austin Stowell, Jayson Blair, Kavita Patil, Kofi Siriboe, Jesse Mitchell, Michael D. Cohen, Tian Wang, Jocelyn Ayanna, Tarik Lowe, Marcus Henderson, Keenan Henson.
Productora: Sony Pictures Classics | Blumhouse Productions | Bold Films | Exile Entertainment | Right of Way Films.
Género: Drama | Música | Jazz.
Premios: 2014: Globo de Oro | Mejor actor de reparto (J. K. Simmons).
2014: Festival de Sundance | Mejor película y premio del público.
2014: Seminci de Valladolid | Mejor director novel.
2014: Círculo de críticos de Nueva York | Mejor actor secundario (Simmons).

Sinopsis:
El sueño de Andrew Neiman es triunfar como baterista de jazz. Se encuentra en el camino de Terence Fletcher, un profesor y director del mejor conjunto de jazz del conservatorio que se caracteriza por su exigencia y su rígida metodología, que pretende sacar de cada individuo más incluso de lo que sus posibilidades aportan.

Trailer:



Opinión personal:
Lo primero que diré de esta película es que J. K. Simmons es la estrella absoluta de la obra y que me quito el sombrero ante su impresionante interpretación, totalmente lograda de principio a fin.
Ya el trailer anticipaba algo que merecía la pena ver; reconozco que al principio dudaba de si mis expectativas iban o no a cumplirse, pero esta película te va elevando a nivel emocional con una historia adictiva y profundamente motivadora que te mantiene pegado a cada escena como si fuese única.
El argumento es simple, sin demasiados rodeos; pero gracias a eso consigue transmitir un mensaje claro y conciso en forma de emoción.
Profundizaría en el mensaje en sí, pero no quiero con ello condicionar a mi lector cuando vea la película. Por eso me gustaría que vosotros mismos la vieseis y me comentaseis que habéis percibido de ella.

Por otro lado, la música se sale de cualquier expectativa. Todo está cuidado al milímetro para que el espectador disfrute segundo a segundo, sin apartarse de lo que ve.

¿Qué queréis que os diga? Esta es una de las mejores películas que he visto en mi vida y no tengo duda alguna en ello.

Dicho esto, pasemos al último punto ¿no?

Valoración:
Por su forma de adueñarse de mi atención, por su música, por tener ALMA, por las interpretaciones magistrales y por un guión impecable, mi puntuación es:


Id a verla ¡YA!
***

Pues esto ha sido todo. Os recomiendo especialmente ver esta película y os invito a dejarme algún comentario abajo o en redes sociales sobre lo que os ha parecido.

Por supuesto, me encantaría que me recomendaseis películas que ver y criticar aquí, ya sea vuestra película favorita, alguna que no os haya gustado nada o una que os estéis planteando ver.

Y poco más que añadir. Mil gracias por vuestra visita y vuestro apoyo, sois grandes.

Un abrazo enorme y...
¡Hasta la próxima!

domingo, 11 de enero de 2015

La Partida | Película

Penetrante...

Título original: La Partida (The Last Match).
Año: 2013.
Duración: 94 minutos.
País: España.
Director: Antonio Hens.
Guión: Abel González Melo, Antonio Hens.
Fotografía: Yanelvis González, Raúl Rodríguez.
Reparto: Reinier Diaz, Milton García, Toni Cantó, Mirta Ibarra, Luis Alberto García.
Productora: Coproducción Cuba-España; Malas Compañías P.C. / Doce Gatos S.L. / El Azar S.L.
Género: Drama/ Romance/ Erotismo.










Sinopsis:
Esta película está protagonizada por dos jóvenes cubanos sumidos en la pobreza. Reinier, que vive con su novia y su hijo, vende su cuerpo por las noches mientras dedica las mañanas a su pasión, el fútbol. Conoce entre sus aventuras a Juan, un español adinerado que pasa 15 días en el país de vacaciones.
Yosvani, compañero de fútbol de Reinier, vive con su novia y su suegro prestamista en la Habana.
Ambos jóvenes ocultan su homosexualidad y sobrellevan una historia de amor en un entorno en el que encontrarán rechazo y peripecias varias.

Trailer:

Exposición y opinión personal:
Como primera impresión general, esta película muestra una realidad desde la crudeza y rompiendo gratamente muchos estereotipos.
La trama es fácil de seguir y simple, aunque eso no le resta méritos. La historia que presenta y la forma en que lo hace favorece la empatía del espectador.

En cuanto a los personajes, los protagonistas bordan su papel, derrochando momentos pasionales que logran escapar de la pantalla y atrapar al que los ve. Increíble interpretación de la pasión y el drama. No puedo decir lo mismo de Toni Cantó, que podría haberse lucido más aún en su limitado espacio.

Las escenas en sí, cada una de manera independiente, guarda gran cantidad de mensaje que sirve como crítica social y concienciación acerca de aspectos que preocupan a diversos colectivos (no sólo el LGTBI); aunque sí que eché en falta un mejor enlace entre las mismas, que se aprecian más como elementos de un conglomerado que como fragmentos de un film.

Claramente es una película orientada al público gay, que se sentirá profundamente identificado con gran parte de lo que muestra y podrá extrapolarlo a experiencias personales.


Valoración:
Recomiendo esta película, aunque también aclaro que no es de las mejores que he visto.
Se puede pasar un rato entretenido si no tienes nada mejor que hacer, aunque si la vas a ver, no partas desde grandes expectativas y déjate sorprender.

Dicho lo cual, mi valoración es:


Sus conseguidos momentos de pasión son su punto fuerte.

***

Pues esto ha sido todo. Espero que os haya gustado este review y me hagáis saber qué os parece esta película en caso de que la veáis o la hayáis visto ya.

Ya sabéis, podéis sugerirme películas para que exponga aquí mi opinión sobre ellas.

Quiero saber:
¿Cuál es vuestra película favorita?
¿Cuál la peor que habéis visto nunca?
Dejadme vuestros comentarios abajo o en las redes sociales.
Así me alegráis el alma jaja.

Y nada... muchas gracias por estar siempre ahí y un abrazo muy grande.
¡Hasta la próxima!

viernes, 26 de septiembre de 2014

Perspectiva sobre el amor

Es triste decir esto, pero no creo en el amor. Hace tiempo lo veneraba, pero ya no.

Quizás os venga a la mente una existencia sin esperanza ni sentido... eso es lo triste.
Yo creo en la vida. Ya no pienso en momentos eternos, pues sé que lo único eterno es el presente que nos abraza y pertenece.

Lamento ser de alguien y relegar a esa única persona toda la esencia de lo que soy y lo que quiero; mis aspiraciones, mis deseos, el motor de todo mi movimiento. Por eso ya no creo en el amor, porque no hay persona que valga todo eso...

No te compadezcas de mí si has caído en el amor. Yo no amo, yo quiero.
No te compadezcas por una sencilla razón: no soy infeliz ni lo pretendo, no estoy acabado ni caí del cielo; yo aprendí a ser feliz por mí mismo, sin depender de nadie, de ninguna caricia o presencia, mirada, gesto, atisbo... Aprendí a valorar todo aquello que está más lejos: la amistad, la familia, los momentos e incluso lo efímero de las cosas pequeñas y fugaces.

No llores, enamorado, cuando se vaya la felicidad que regalaste, porque el amor enfermizo no deja de ser eso, depositar tu felicidad en alguien que tarde o temprano se irá. ¿Sabes qué? Quiérete a ti mismo porque eres lo único que no te va a faltar nunca.

***

Bueno, debo confesarme: sí creo en el amor, pero desde otra perspectiva. Creo en ese amor que está más allá del dolor, en el que alcanza límites insuperables y no necesita ser llorado en el recuerdo.


Creo en esa clase de amor que te da la felicidad, no te la presta. En ese amor creo.

***

¿Qué es para vosotros el amor? 
Dejadme vuestras opiniones y puntos de vista en los comentarios.

Muchas gracias por estar ahí una vez más y formar parte de todo esto. Ya sabéis que sin vosotros no sería posible.


Un abrazo apretado y...
¡Hasta la próxima!

martes, 23 de septiembre de 2014

Granada #3 | Emociones.

Esta ciudad me abraza, me colma de sensaciones que antes sólo soñaba. Esta ciudad me llamaba y ahora... ahora me tiene.

Es tan difícil describir con palabras la esencia misma de toda esta magia. Aun así, lo intentaré; intentaré transmitiros lo que siento, lo que estalla dentro de mí en este presente infinito abarcado por el pasado y el futuro mismo.

Hoy empiezo la universidad, mi primer curso. Todo es desconocido para mí, pero tengo ganas, muchas, porque sé que estudiaré lo que de verdad quiero, lo que me permitirá aportar algo a los demás: psicología.

Pero no es de hoy de lo que quiero hablaros, sino de estos dos últimos días. No escribí esto antes por cuestiones de tiempo, pero nunca es tarde.

El domingo fue un día increíble. Eran sobre las dos de la tarde cuando mi compañera de piso me propuso salir por Granada. 
Durante ese paseo me dejé fascinar por sus calles, hice fotos a todo lo que me llamaba la atención o, sencillamente, me parecía bello.
Almorzamos una pizza de carne picante y seguimos nuestro camino por el Albaicín. Me encanta esa vida que derrochan las calles y plazas, el gentío y su energía, su saber estar.
Los lugares que más me gustaron no pretendo describirlos aquí, y aunque prefiero mostrarlos por fotos, siguen guardando con recelo su esencia en la realidad que me acercó a ellos.
Un puente que se alzaba sobre un riachuelo de relajante y evasor sonido, unos baños árabes que te mostraban con el recuerdo de sus piedras lo que un día fue, unas calles capaces de hablar, unos adoquines con relatos fantásticos, un mirador colmado del bohemio sonido de su gente y la Alhambra saludando orgullosa sobre la ciudad.
Ese atardecer tras las montañas y las nubes, tras ese abrazo de cielo y civilización que mostraba con cierto misticismo matices de realidad entre mito y vida.

Largas y enriquecedoras conversaciones con esta mujer de 50 años, tan jovial como vivida, son algo a destacar.

Llegué al piso cansado y con ganas de tumbarme, la cama me atrapó y fue imposible narrar la experiencia de lo que fue.

El día siguiente comenzó con otro paseo, pero esta vez con mi compañero de piso, un joven de 22 años que pronto dejará el piso para irse a otra zona de la ciudad. Vi otra Granada, más amplia, más enérgica, más... vigorosa. En ese paseo no tomé instantáneas, pero conservo cada fuente y ruta en mi mente de forma impecable.

Lo intenso volvió al atardecer. Belén (la compañera), me pidió que la ayudase a llevar unas cosas al una famosa empresa de compra-venta de artículos de 2ª mano que no diré que es Cash Converters.
Fue a desprenderse de objetos y recuerdos que no podía arrastrar consigo, pues en pocos días se va a Madrid a empezar una nueva vida. Verla colocando sobre aquel mostrador libros algo gastados encendió algo en mí. 
Ella es la imagen bohemia por excelencia, una persona con una economía suficiente para su sustento y un viajar librándose de "lastres materiales" cargados de valores emocionales.
Me partía el corazón aquella escena, ver cómo el encargado clasificaba los libros y rechazaba la compra de la mayoría sólo por su imagen. Entonces lo vi claro: no importa el contenido, no importan las letras, esas historias y tramas que ella habrá leído, disfrutado, aprovechado y sentido, sino la mera apariencia externa.
Debe ser muy difícil desprenderse de algo que te ha acompañado mucho tiempo y tiene tal carga afectiva para ti, eso fue lo que me dolió, junto a escucharla decir "tendré que tirarlos".
No podía llevárselos por cuestión de transporte y espacio, pero yo no podía permitir que tirase unos libros que, como muchos lectores sabrán, pueden ser tan enriquecedores a nivel personal.
Me los he quedado, son poco más de veinte. Me he propuesto algo que ya os contaré más detenidamente en otro post, pero... ¿tirarlos? no.

La noche de ayer terminó entre un par de tapeos y más conversaciones de esas que te aportan tanto como persona y como ser humano. 
Sencillamente, mi estancia aquí está siendo increíble y, por supuesto, la agradezco inmensamente.

Este post se lo quiero dedicar a Belén por ser, en cierto modo, su protagonista. Desde aquí le deseo mucha suerte en su viaje y mucha fuerza en su lucha de ideales y valores. Es uno de esos seres de luz...


En cuanto a vosotros, agradeceros también que estéis ahí día tras día. Aunque lo haya obviado, sigo trabajando bastante en el blog y los resultados son muy satisfactorios a todos los niveles. GRACIAS.

Me gustaría conocer vuestra opinión: 
¿Conocéis Granada? ¿Qué os parece? ¿Os ha gustado el post? 
¿Cuál ha sido la experiencia más intensa o nostálgica que habéis vivido? 
Ya sabéis, dejadme vuestras aportaciones abajo en los comentarios; me interesa leeros.

Un abrazo con sentimiento y...
¡Hasta la próxima!

*Todas las imágenes del post son propias, realizadas durante el primer paseo narrado.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Granada #2 | Comienzo de una nueva vida.

Me asomo a la ventana y veo gente buscando en el contenedor que se encuentra junto a mi bloque de pisos. Miro al frente y en el pequeño firmamento de luces de Granada me siento afortunado. No obstante, ¿cómo son estos primeros días en mi nueva vida?
Vacío, una palabra tan rotunda y simple podría definir lo que siento ahora mismo. Esta ciudad me ha enamorado, es cierto, pero este comienzo no deja de ser un completo vacío. Me siento como un niño chico al que le muestras un folio en blanco. Su imaginación puede abarcarlo todo y seguramente desee plasmarlo, pero toda esa ilusión permanece aún en el aire y el papel sigue en blanco. Todo se sume en el desconcierto. No sé cómo serán los meses próximos y, lo que más me preocupa, no sé cómo seré yo en esos momentos.

Temo fallar, temo hacer de este punto de partida un camino sin salida. Y es que esto no deja de ser un punto de partida. Aquí estoy yo, a solas frente a mi propia vida y con oportunidades en el aire que aprovechar.

En cuanto a la soledad de la que hablo, es esa misma de querer salir y no tener a quien llamar; que todos esos contactos estén ahora lejos, demasiado tal vez. Y mi vida aquí ahora mismo, en estos días "preuniversitarios", son un reflejo de mi estado. Tengo tres compañeros de piso que a veces están y a veces no, pero van a lo suyo. Cada comida la ingiero solo y, aunque parezca una tontería, es de esos pequeños detalles que importan. No tengo una conversación, no tengo alguna caricia o gesto después; si los echo de menos es por cuando los tuve.

Me gustaría la interrupción en el cuarto de alguien que de verdad se interesase por mí, alguien que me buscase para, simplemente, darme un momento breve de felicidad.

Estoy bien aquí y, si dijese lo contrario, mentiría. El vacío no tiene bueno ni malo, por eso se llama así: "vacío".

Posiblemente lo peor de este estado sea tender a recordar esos momentos en los que el cariño se hacía palpable; algunos de ellos, incluso, protagonizados por personas que jamás podrán romper una férrea distancia formada por algo más que un par de kilómetros.

Sé que esto lo he dicho ya alguna que otra vez, pero es cierto que el blog es mi vía de escape. Me ayuda muchísimo desahogarme por aquí con algún resquicio de esperanza de que alguien logre entenderme.
Mientras escribo entro en conexión con un tú que me lee, y no sé exactamente si sentirás lo mismo. Yo lo veo como una carta, una carta a alguien desconocido que entra en mi habitación y me regala ese momento de felicidad, leyéndome y diciéndome en silencio algo parecido a: "te entiendo".

Sé que estás ahí y por eso quiero darte las gracias. Esta vez es distinto, esta vez no es la gratitud a un "vosotros", sino a ti. GRACIAS.

Y hoy, más que nunca, me despido con un fuerte abrazo. Hasta la próxima.


*Aquí os dejo una foto de mi "despachito". Con cariño: 




lunes, 25 de agosto de 2014

Rebelde

Bendita juventud, benditos momentos y benditas risas sin motivo. 
Bendita adolescencia...

A determinadas edades todos tenemos algo en común. Todo se transforma, te afecta más y deseas comerte el mundo. Empiezas a darte cuenta de que las cosas son más difíciles de lo que te habían contado, que las palabras pueden llegar a doler más que muchos porrazos. Empiezas a amar hasta las lágrimas que lloran por quien quieres, te pierdes en infinitas conversaciones nocturnas que te arrancan hasta la sonrisa más oculta y aprecias el valor de cada caricia, mirada o desplante.

Tus estados de ánimo son una montaña rusa, la gente parece volverse en tu contra y lo único que deseas es correr, rebelarte y romper con todo lo que te hace sentir anulado.
Nadie te entiende y aprendes poco a poco el significado y los matices de la palabra impotencia.

Y dime... ¿Cuándo puedes sentirte más vivo? Más vivo que cuando pierdes tus entrañas en cada momento de amargo llanto, más vivo que con esos enfados incontrolables, más vivo que cuando amas y deseas alocadamente, más vivo que cuando la vida te abre sus puertas y aprendes a caminar entre sus obstáculos. Más vivo que cuando encuentras palabras para expresar tus sentimientos, que cuando las películas e historias comienzan a cobrar sentidos que nunca antes habías descubierto.

Te conviertes misteriosamente en un caminante sin rumbo ni destino, buscando errante un lugar que parece no encontrarse en ninguna parte.
¿Y qué decir de tu cuerpo? Te muestra nuevas percepciones que quieres explorar y explotar hasta su máximo exponente. Tus amigos se hacen partícipes de esos descubrimientos, investigando en lo bueno y, a veces, lo no tan bueno.

Y no nos olvidemos de esos errores que te colocan a una persona en el centro de tu vida. Pocas cosas hay tan jóvenes como creer que una persona puede llegar a ser perfecta e insustituible en tu vida, que en sus errores se encuentra tu perdición y que no hay futuro más allá de su partida. Que ingenuidad...

Tus padres y demás familia son muñecos gritones y sin empatía que jamás lograrán entenderte, alejados de la juventud.

Lo prohibido llama a la puerta de tu habitación y entreabres para verle la cara. Es sólo verle la cara, pero empuja la puerta y entra. Bendita juventud...
Caes y te arrastras varios metros antes de levantarte. Te ves sangrar pero te das cuenta de que ya no son las rodillas sino la autoestima, los sentimientos, esos nuevos rasgos definitivos de tu personalidad forjándose, creando a tu yo del mañana. Y poco a poco creces, ahora más por dentro que por fuera, más sentimental que aparentemente. Saboreas tus logros, te esfuerzas y descubres detalles de la vida más complejos como la belleza o el auténtico valor de las personas.

Sientes la evolución de tragar cuatro lágrimas y sustituirlas por una enorme sonrisa. Ya no piensas en correr, corres. Ya no piensas en amar, amas. Ya no piensas en follar, follas. Bendita juventud...

Sigues siendo joven aun con la sensatez acompañándote de la mano. Mejor prevenir que curar y seguir el camino que otros no pudieron. Por ellos, por ti, por mí, por todos y sobre todo, por quienes te quieren.

Y que bonito es ser consciente de tu propia personalidad, dejar atrás los complejos, las exigencias y quererte. Mirarte al espejo y saberte joven y rebosante de vida. 

No eres de nadie; no busques sentidos, no busques culpables ni semidioses; eres tuyo/a y tu vida es todo el sentido que podrás hallar.

Bendita juventud y bendita libertad.

Ahora quiero contaros un secreto que todos pretenden negar. Esa juventud es un tesoro, una actitud que debéis cuidar por siempre. No la releguéis a un reloj o un calendario, porque será vuestra siempre que la conservéis y cuidéis.
Nunca perdáis esa intensidad al vivir, ese darlo todo al querer sin miedo a perder, ese reír tan fuerte como llorar luego y viceversa. 

Tu actitud es lo que te define, lo que dice realmente quién eres. Nada importa lo que opinen los demás, nada importa lo que la sociedad establezca como correcto. 

Rebélate como aquel adolescente que en algún momento fuiste... o aún eres.

Sé siempre joven y serás siempre eterno...


Hasta la próxima.

martes, 12 de agosto de 2014

Rumbos | Reflexión

Hasta el cambio más pequeño puede repercutir en tu vida entera.

Hola a todos, soy Leo Sarmed y lo que hoy traigo os dará que pensar, estoy seguro. Quiero hablaros de los caminos que recorréis y quiero hacerlo para que tengáis en cuenta algo que seguramente no os detengáis a valorar.
Cuando tenemos un destino fijo al que solemos ir con frecuencia, como la escuela, el puesto de trabajo o la casa de algún familiar/amigo, solemos tomar la misma trayectoria. Mi pregunta es: ¿qué puede pasar si cambiamos de rumbo?

Puede parecer una tontería. Siempre decidimos tomar lo que consideramos el camino más corto creyéndolo mejor pero, ¿podemos estar seguros de que es el mejor?
Alguna vez ha pasado que alguien ha tenido que alterar su recorrido debido a algún obstáculo o contratiempo y algo más ha cambiado con ello. Puede que no sea relevante, pero también puede que sí.
Detengámonos entonces a pensar qué podemos encontrarnos en esa opción alternativa; quizás conozcamos a un gran amigo o un gran amor, quizás nos topemos con algo que buscábamos, quizás surja una oportunidad totalmente inesperada...
Es cierto, podríamos perder encuentros similares en el camino que dejamos de lado. Sería una lástima cambiar de rumbo hoy, como excepción a los demás días, y descubrir que algo muy apreciado se paseaba por esas calles. ¿Merece la pena el riesgo? 


Personalmente considero que los cambios son importantes y enriquecedores. ¿Por qué ir siempre por el mismo sitio?

Ahora quiero lanzaros la auténtica reflexión de todo ello. ¿Y si cambiásemos nuestros actos y reacciones como ese rumbo que os acabo de comentar?
A lo que me refiero es a hacer algo imprevisible, romper nuestros esquemas de actitud y sorprendernos a nosotros mismos.

Sin desarrollar más mi tesis, dejo que seáis vosotros mismos los que le deis vueltas. Si comentáis vuestros puntos de vista abajo podremos debatir y crear algo muy interesante. Así que ya sabes, déjame tu comentario para que no seas un simple numerito en mi indicador de visitas y compartamos sugerencias o ideas (¡enriquecimiento mutuo, feedback!).
Por mi parte, me despido hasta la próxima entrada. Espero que te haya gustado esta breve reflexión. Si es así, compártela en tus redes sociales para que más gente pueda participar en esta cavilación y/o házmelo saber a través de las mías.


Y ya está. Muchas gracias por formar parte de todo esto. Porque sin ti no sería posible. 

miércoles, 9 de julio de 2014

Redes sociales | Vida vs adicción

Cada vez damos más importancia a los "me gusta", los retweets, los follows, los tags y los favs. Lo peor de todo es que empezamos a olvidar el valor de las miradas, los gestos cómplices y esa energía oculta de conexión que enciende la mecha de lo imprevisible.

Mucho se discute actualmente sobre la creciente invasión de las redes sociales en nuestra vida cotidiana. Yo soy Leo Sarmed y hoy os voy a dar mi punto de vista.
Resulta obvio lo prácticas que resultan las nuevas formas de comunicación como Facebook, Whatsapp, Line, Telegram, Twitter, etc. Hoy en día podemos comunicarnos con otras personas instantáneamente con un coste nulo o casi nulo. Este hecho nos ha favorecido en cierta medida; ahorramos en tiempo y dinero, pero también tiene sus repercusiones negativas.
Una de las características de estas redes sociales es que te permite tener una cantidad de amigos mayor, es decir, más amplia que la habitual de tu entorno. Cuidar la apariencia y el agrado hacia los demás se ha ido convirtiendo, lamentablemente, en una prioridad. Así encontramos personas que persiguen followers en Twitter como si se tratase de agua en el desierto, grupos de Whatsapp con incansables y absurdas conversaciones sin contenido, fotos y fotos en Facebook o Instagram de la fecha de caducidad del yogur de "Pepito" o decenas y decenas de notificaciones en cualquiera de estos sitios.
Si nos paramos a pensarlo con detenimiento, hemos caído presos de la tecnología. Cada sonidito o cada llamada de atención de una notificación nueva atrae nuestro interés hacia la pantalla del móvil, el ordenador, la tablet o cualquier otro aparato similar.
Quizás sigamos sin ver el problema en todo ello. Para verlo, hay que retirar la vista de la pantalla y observar con detenimiento todo lo que nos estábamos perdiendo. No somos conscientes de lo que hay a nuestro alrededor mientras observamos sólo un pequeño tramo luminoso.
Yo soy consumidor de una gran parte de redes sociales. Es natural que de bastante uso a internet cuando tengo dos blogs y me gusta comentar canales de youtube o blogs y mantener una cierta actividad en las redes. No obstante, considero vital desconectar de vez en cuando, dar un paseo, ir a comer fuera, hacer deporte o, extraordinariamente, proponerte lo impredecible fuera de casa, conocer a alguien sin necesidad de enviarle una petición virtual.
Aunque no lo creáis, los seres humanos podemos ser extraordinarios, pero lo demostramos fuera, al apagar los monitores, al "desenchufarnos", al liberarnos de todas estas cadenas tecnológicas.
¿Mi propuesta? Apágalo todo durante un día, desactiva el wifi de tu móvil y vive lo real. Piérdete en una conversación en la que tus dedos descansen, piérdete en algún juego de miradas o piérdete en algún querer extraño.
Como siempre digo, tu destino lo controlas tú y, sinceramente, dudo que quieras una vida conectado permanentemente a un aparato que te atrapa cada vez más.

Quisiera dejaros, a propósito de este tema, un vídeo que me ha llegado mucho. Estoy seguro de que no os dejará indiferente. Dicho vídeo muestra de otra forma lo que acabo de exponer aquí mismo. Espero que os guste:




Ciertamente me parece genial. ¿Qué opináis vosotros?

Quisiera despedirme con una última y breve reflexión: Nunca olvidéis que estáis vivos.


***

¿Os ha gustado esta reflexión? ¿Queréis que comparta más contenido similar? ¿Qué opináis sobre este tema? Tenéis toda una sección de comentarios para expresaros libremente. No hay censura de ningún tipo, aquí tú pones el límite. Me interesa conocer vuestras opiniones, vuestras sugerencias y puntos de vista.

Y... ya de paso, si crees que este mensaje debe llegar a más gente, compártelo.

Pues hasta aquí puedo leer. Muchas gracias por estar ahí, por leerme, apoyarme y formar parte de todo esto. Ahora espero mejorar, aunque sea un poco, mi contenido.


Un abrazo muy grande y os espero en la próxima entrada.

jueves, 3 de julio de 2014

La historia de siempre | Cortometraje

No llores, ahora llego.
Hola a todos y bienvenidos de nuevo a este espacio. Soy Leo Sarmed y hoy quisiera compartir con vosotros un cortometraje español que he tenido el gusto de ver recientemente.
La frase que encabeza este post es el fragmento que me ha resultado más significativo de todo el vídeo. Seguramente, algunos de vosotros querríais decirle eso mismo a alguien en este momento.
Haciendo un análisis general, esta creación tan breve nos invita a cuidar los detalles y a conservar aquello que queremos que forme parte de nuestras vidas, todo aquello que amamos realmente. Y es que no todos los finales son felices ni todas las historias son como un cuento; ni siquiera suelen tener un final esperado.
Antes de dejaros con el vídeo quisiera lanzaros un consejo sobre el que reflexionar: Cuando esteis viviendo una historia que se asemeje a un sueño, a un ideal de vuestra vida, no busquéis un final feliz, mejor intentad borrar todo final posible para que eso perdure.



¿Qué moraleja sacáis de todo esto? ¿Os ha llegado realmente esta escena u os ha dejado indiferente? Comparte tu opinión en los comentarios y, ya que estamos, hazme saber si quieres más opiniones de cortometrajes (y más extensas).

miércoles, 2 de julio de 2014

Caídas

Anoche dos personas perecieron en un accidente de moto tras perder el control de ésta en una de las calles más concurridas de la ciudad.
Cuando pierdes el control de tu vida y de todo lo que te envuelve, ni siquiera un casco de voluntad puede salvarte.
Vas sintiendo el viento contra tu ropa pero, de pronto, todo sucede demasiado rápido. La moto se desequilibra, resbala y un millón de imágenes inconexas se cruzan en tu mente sin dejar lugar a la reacción. Cierras los ojos y sientes el golpe, pero no es eso lo que te duele. La vida y la muerte quedan separadas por un hilo demasiado fino.
Empiezas a escuchar a lo lejos el sonido de ambulancias, abres los ojos y todo lo que ves en el suelo es un charco de sangre. Los recuerdos se suceden y logran alcanzar esa misma noche.
El vacío se apodera de ti al comprobar que tu acompañante sigue sin abrir los ojos. La gente se agolpa alrededor para contemplar lo sucedido. Son meros espectadores, testigos casuales de una tragedia casual.
Cuando pierdes el control de tu vida, de tus hechos, de tus circunstancias... y caes, no siempre puedes volver a levantarte. Cuando tus actos resbalan en el duro asfalto de los errores, no siempre posees la certeza de poder abrir los ojos de nuevo, de poder respirar de nuevo, de poder sentir un latido más empujando tu pecho.
Cuando la velocidad da paso al vértigo, cuando las luces desaparecen y solo queda el miedo...
Cuando las estrellas te buscan consuelo y cuando lo banal deja paso a lo eterno, entonces te darás cuenta de que, lamentablemente, estás en el suelo.
Evita realizar bruscos movimientos, evita pensarlo todo con demasiado detenimiento. Otro error puede suponer el paso que te lleve a una lesión irreparable, a una cama en la que yacen inertes tus movimientos.
Una vez que caes sientes y conoces la reciedumbre, la severidad, la aspereza que pretende acariciarte y te daña. Una vez que caes, miras y no ves un vehículo, sino un montón de chatarra destrozada y desorganizada.

Anoche pereció un motorista en una de las calles más concurridas de la ciudad. Su acompañante logró salvarse, aunque permanece gravemente herido.

Y es que basta una letra del plural, basta una caída o un error, para cambiar todo un destino... o acabar con él.

Buenas noches.

jueves, 5 de junio de 2014

El protegido de Ra | Comentario + reflexión

Por cosas de la vida que pasan y no tienen explicación, he leído un post que quisiera comentar hoy. Hola, soy Leo Sarmed y hoy os traigo un comentario acerca de un microrrelato que ha conseguido llegarme (y eso no es muy fácil que digamos).
El escrito en cuestión se llama El protegido de Ra y fue publicado en el joven blog Bailando entre palabras. Aquí os dejo el enlace para que leáis el contenido antes que el comentario: http://bailandoentrepalabras.blogspot.com.es/2014/05/el-protegido-de-ra.html#comment-form
Estaba explorando blogs y en ese me detuve, no sé realmente por qué. Observé algunos títulos e imágenes y leí la última frase de ese escrito. Como me llamó la atención, decidí leerlo entero.
Si nos fijamos en la escritura, ofrece una lectura fluida y te adentra correctamente en la escena. Deduzco que se trata de una escritora joven (esas cosas suelen notarse en el vocabulario que se emplea), aunque tal vez caiga en error al aventurarme a juzgar esa clase de cosas.
Me gusta la brevedad del relato, eso demuestra una idea clara muy bien expuesta y organizada. No hacen falta demasiadas palabras para conseguir transmitir sensaciones o historias.
A mí, personalmente, esta composición me ha transmitido más un cúmulo de sensaciones que una historia en sí, aunque no sé realmente si esa fue la pretensión de su autora al escribirla.
Mentiría si dijese que no extrapolé cada elemento a mi propia vida, me sentí identificado y eso influye en la recepción de cualquier expresión de arte (en eso consiste, al fin y al cabo).
El comienzo te sitúa muy lejos de todo lo habitual. Ese alejamiento te vacía previamente para luego poderte llenar de lo deseado. Al introducirnos en la historia, olvidamos por un momento nuestra rutina, nuestro entorno e incluso a nosotros mismos o el prototipo que podemos tener prefijado de nosotros mismos.
Lo siguiente que percibí fue esa creciente angustia seguida del espíritu de lucha inquebrantable. Acto seguido, las interpretaciones pueden ser muy divergentes; ese dios podría ser el símbolo de la suerte y, por tanto, esa luz al final del túnel con su protección. Otra salida (mi favorita) podría ser la que nos enseña que todo esfuerzo obtiene su recompensa, incluso cuando esta parece inexistente. Esta otra visión de la historia nos podría replantear la creencia en lo imposible e imprevisible que puede surgir en nuestras vidas, especialmente cuando se trata de algo bueno (no todos los imprevistos van a ser malos).
El camello es la compañía, ese algo de lo que tirar. Podríamos considerarlo como los motivos que tenemos para luchar. Cuando atravesamos momentos de dificultad, nos aferramos a las razones y las motivaciones como banderas que blandir en nombre del vigor.
Si pensamos que el camello es un amigo o un familiar, podría tratarse de esa rendición que intentamos evitar. Cuando alguien nos acompaña en una tragedia, nuestra sonrisa y fuerza debe ser proporcional a su abatimiento y pesar, para así tirar de la correa aun cuando la arena llegase a las rodillas y nos impidiese avanzar.
En cuanto al muro protector, yo lo identifico con ese momento en el que te das cuenta de que si has podido con algo, podrás con todo lo demás. Esa confianza en uno mismo actúa como el muro protector del relato; se mueve contigo e impide que los elementos negativos de tu alrededor te rocen.
Finalmente, pone de relieve esa relegación de los poderes económicos y políticos a un segundo plano. Quien tiene valor personal y entereza infinita, resulta independiente de todo poder superior a él, así sea faraónico.
La capacidad de enfrentarse a las probabilidades, al viento, a la arena, a la jerarquía, a la propia flaqueza e incluso a los dioses ha provocado en el protagonista una reverencia de uno de ellos, Ra, acogiéndolo como su protegido. Es por eso que el personaje logró ser único; no por lo que fue, sino por lo que hizo; y eso nos demuestra a todos que lo que hacemos y luchamos día a día puede hacernos tan únicos como el que más.
Por mi parte me despido con esta reflexión. Espero que os haya gustado tanto el relato que he compartido con vosotros como este comentario fundido con una reflexión. Todo ha sido totalmente improvisado e inesperado, pero lo consideraba algo importante y enriquecedor para mis lectores.
No puedo irme sin antes agradeceros vuestra participación y vuestra presencia. Podéis dejarme vuestras opiniones y sugerencias en los comentarios o en las redes sociales. Sois libres de expresaros, siempre desde el respeto y la tolerancia; y me gustaría mucho que participaseis de estas reflexiones aportando vuestro punto de vista.

Un abrazo y nos vemos en la próxima entrada.