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martes, 16 de septiembre de 2014

Adiós Sevilla

Melancolía, nostalgia... ¿miedo? En cualquier caso, el arrojo prevalece; debe hacerlo, seguirá haciéndolo. Me voy, pero me llevo en el camino mis recuerdos. Al fin y al cabo, son todo lo que tengo...

Ya deambulo por las calles de Sevilla como despidiéndome de sus rincones. Es cierto que los habitantes de esta ciudad suelen presumir de ella y, aunque los demás crean que su belleza reside únicamente en sus monumentos, lugares o fragancias, se equivocan; su esencia se halla en todos y cada unos de los recuerdos que plasmamos en esos monumentos, lugares y fragancias.

El destino me ha guiado hacia un viaje de ida, Granada me espera, silenciosa y lejana. En mí caben las despedidas y los saludos; adiós a lo que fue y un amplio hola a lo que será. Me aborda el desconcierto; mentiría si dijese que carezco de nervios, que soy completamente fuerte ante el miedo, el miedo a lo nuevo, a lo impredecible... Pero realmente quiero hacerlo, quiero ir y sumergirme en ese nuevo sueño; el sueño de descubrir como un niño pequeño nuevos espacios, nuevas personas, nuevas miradas, nuevas palabras, nuevas fantasías en el aire, nuevas formas de temer, nuevas formas de perder y de levantarse; quizás incluso, nuevas formas de querer.


Conservaré con anhelo y recelo mi baúl de buenos amigos; es pequeño pero rígido. Llevaré en mi mente a toda esa gente que sé que está ahí, que me espera y aprecia.
Me llevo también todo lo aprendido, todo lo que soy y lo que he sido. Me llevo el saber que no hay imposibles, que las barreras pueden superarse y que tras un hoy tedioso esperará un esperanzador mañana.

Impresiona saber que en pocos días estaré durmiendo lejos de aquí, en otro aire, con otra compañía, entre otras paredes... Es mi primera vez, todo será muy nuevo, pero no por ello debo temerlo. Cada momento será una experiencia tatuada en mi piel y mi esencia.

Quería compartir con vosotros esto por lo especial que resulta para mí. Voy a estudiar mi primer año de psicología en Granada y seguiré compartiendo mi vivencia; quiero que forméis parte de ella porque, sencillamente, también os llevo conmigo. Sabed que también tenéis un rinconcito dentro de ese baúl.


Y me gustaría saber...
¿Cuál es vuestro camino?

Abajo podéis dejar vuestros comentarios, aportaciones, sugerencias, opiniones, consejos... Eso es lo que os diferencia de ser un simple número en mi contador de visitas y ser los que de verdad formáis todo esto.

Muchas gracias, como siempre, por estar ahí. Espero que todo esto os sirva de algo y saquéis vuestro propio aprendizaje.




Un abrazo muy grande y...
¡Hasta la próxima!

*Todas las imágenes de este post son propias.

martes, 12 de agosto de 2014

Rumbos | Reflexión

Hasta el cambio más pequeño puede repercutir en tu vida entera.

Hola a todos, soy Leo Sarmed y lo que hoy traigo os dará que pensar, estoy seguro. Quiero hablaros de los caminos que recorréis y quiero hacerlo para que tengáis en cuenta algo que seguramente no os detengáis a valorar.
Cuando tenemos un destino fijo al que solemos ir con frecuencia, como la escuela, el puesto de trabajo o la casa de algún familiar/amigo, solemos tomar la misma trayectoria. Mi pregunta es: ¿qué puede pasar si cambiamos de rumbo?

Puede parecer una tontería. Siempre decidimos tomar lo que consideramos el camino más corto creyéndolo mejor pero, ¿podemos estar seguros de que es el mejor?
Alguna vez ha pasado que alguien ha tenido que alterar su recorrido debido a algún obstáculo o contratiempo y algo más ha cambiado con ello. Puede que no sea relevante, pero también puede que sí.
Detengámonos entonces a pensar qué podemos encontrarnos en esa opción alternativa; quizás conozcamos a un gran amigo o un gran amor, quizás nos topemos con algo que buscábamos, quizás surja una oportunidad totalmente inesperada...
Es cierto, podríamos perder encuentros similares en el camino que dejamos de lado. Sería una lástima cambiar de rumbo hoy, como excepción a los demás días, y descubrir que algo muy apreciado se paseaba por esas calles. ¿Merece la pena el riesgo? 


Personalmente considero que los cambios son importantes y enriquecedores. ¿Por qué ir siempre por el mismo sitio?

Ahora quiero lanzaros la auténtica reflexión de todo ello. ¿Y si cambiásemos nuestros actos y reacciones como ese rumbo que os acabo de comentar?
A lo que me refiero es a hacer algo imprevisible, romper nuestros esquemas de actitud y sorprendernos a nosotros mismos.

Sin desarrollar más mi tesis, dejo que seáis vosotros mismos los que le deis vueltas. Si comentáis vuestros puntos de vista abajo podremos debatir y crear algo muy interesante. Así que ya sabes, déjame tu comentario para que no seas un simple numerito en mi indicador de visitas y compartamos sugerencias o ideas (¡enriquecimiento mutuo, feedback!).
Por mi parte, me despido hasta la próxima entrada. Espero que te haya gustado esta breve reflexión. Si es así, compártela en tus redes sociales para que más gente pueda participar en esta cavilación y/o házmelo saber a través de las mías.


Y ya está. Muchas gracias por formar parte de todo esto. Porque sin ti no sería posible.