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domingo, 25 de octubre de 2015

Salón de actos | Ángel

Se halla una solitaria intérprete cantando en medio de un salón de actos, amplio, antiguo y abandonado. Le acompaña el sonido del piano y del saxofón, que nadie toca, pero que ella siente en su mente, que ella escucha en su corazón.

No hay público, sólo la luz de un foco que la ilumina como a un ángel celestial, que hace relucir sus finas facciones, sus brillantes ojos, su radiante cabello moreno.

Canta con una dulce voz que tampoco suena; también la imagina: es muda. Sueña con cantar y su voz se manifiesta bella y perfecta en su pequeño y dulce sueño.

Agarra el micrófono y grita, estremece el escenario; la canción vibra por los rincones, retumba en la madera; se agita el saxofón, se excita el piano en medio de la euforia desatada por la ilusión de quien nunca pierde la esperanza, por imposible que parezca.



                       © Leo Sarmed. 2015.
                           Dedicado a aquellas personas a las que les cuesta creer en sí mismas.

                    

Este no es un relato cualquiera.
Lo escribí en uno de los momentos más difíciles de mi vida.

Pero aún hay algo más que lo hace especial, y es que ha inspirado una de las canciones del grupo Versilia. El tema en cuestión, llamado Ángel, consiguió captar a la perfección lo que mi relato quería transmitir.



El martes 27 de octubre van a presentar su nuevo disco, Luces, junto al nuevo single, Ángel, y el videoclip de éste, realizado por Ciervo Producciones y protagonizado por una intérprete de excepción como es Ana del Rey Guerra.

Si queréis escuchar la canción, ya podéis hacerlo en los siguientes links:

Spotify: https://open.spotify.com/track/3LQTHwwrZm53GTnh4rYan9
iTunes: https://itunes.apple.com/es/album/angel-single/id1046931282
Amazon: http://www.amazon.es/%C3%81ngel-Ver…/…/B016F4ECKI/ref=sr_1_4
Google Play: https://play.google.com/store/music/album/Versilia_%C3%81ngel?id=B2xaxvdhsxs7fdpltaetlud5euu



Y para acabar, quiero dar las gracias al grupo por haberle puesto melodía a algo que en su día no tuvo siquiera voz.
A Rocío, Javier y Jorge:
GRACIAS.           
Leo

viernes, 30 de enero de 2015

La teoría del todo | Película.

Podrían haber creado una obra maestra de ese material, pero esta película no supone más que un fracaso basado en su propio vacío.

Título: The Theory of Everything.
Año: 2014.
Duración: 123 minutos.
País: Reino Unido.
Director: James Marsh.
Guión: Anthony McCarten.
Música: Johann Johansson.
Fotografía: Benoît Delhomme.
Reparto: Eddie Redmayne, Felicity Jones, Charlie Cox, David Thewlis, Emily Watson, Simon McBurney, Charlotte Hope, Adam Godley, Harry Lloyd, Maxine Peake, Joelle Koissi, Zac Rashid, Hugh O´Brien, George Hewer, georg Nikoloff, John W.G. Harley.
Productora: Working Title Films.
Género: Biografía | Drama | Romanticismo.
Premios: 2 Globos de Oro: Mejor actor y mejor Banda sonora.
SAG: Mejor actor (Eddie Redmayne).


Sinopsis:
Esta película supone un repaso biográfico de la vida de Stephen Hawking y Jane, su primera mujer.
Presenta matices sobre el comienzo y desarrollo de su enfermedad, sus logros académicos y el origen de su primera relación.
La línea argumental se desarrolla sobre su pretensión de encontrar una fórmula que lo pueda explicar todo en el universo, junto al estudio del tiempo y el comienzo del mismo.

Trailer:


Opinión personal:
¿Por donde empiezo? ¿Por un fondo musical que esperaba durante toda la película como acompañamiento emocional, una actuación algo decadente por parte de los protagonistas o por la trama en sí?

Lo primero que diré al respecto es que discrepo totalmente de la crítica y de las nominaciones o condecoraciones recibidas por este film, y a continuación detallaré mis razones.
Como empecé mencionando, la banda sonora no es, en absoluto, plausible. Pasa totalmente desapercibida y no consigue dar un paso más allá que logre sorprender o fundirse con la película para alimentar cada instante. Su única salvación fue el momento `Arrival of the birds´ aunque metida con calzador al final.
También mencionar que ha sido el final de la película lo que realmente me ha parecido que mereciese la pena ver de la misma. Me atrevería incluso a afirmar que podría haber prescindido de los minutos anteriores a la escena final.

En cuanto a la actuación, especialmente de los protagonistas, deja algo que desear. El protagonista en sí comienza a actuar realmente bien en los momentos avanzados de la enfermedad del personaje, pero sin duda los momentos previos en los que se requiere mayor entrega, esta brilla por su ausencia (falta pasión).

De esta película podría extraer buenos momentos que contar con los dedos de una mano. Para los que la vayáis a ver o hayáis visto, mis favoritos son: el momento bañera, el momento chimenea y la escena final. Son los que puedo decir sin hacer spoiler de ningún tipo.

Y entiendo que mi crítica sonará muy negativa, pero es que esperaba mucho más de este contenido y me ha defraudado. Podrían haber hecho algo mucho mejor, haber emocionado a las piedras y haber inculcado en lo más profundo una motivación verdadera, junto a la implantación de una semilla de curiosidad acerca del mundo que nos rodea; pero en vez de eso, esto parece más un culebrón de sobremesa que no consigue transmitir lo que debiera.
Me ha faltado un poco más de los descubrimientos de Hawking, de su lucha y me ha sobrado algo de "argumento rosa".

Parte del fallo reside también en lo mal hilado que están los acontecimientos. Es difícil encerrar la intensidad de media vida en pocas horas, pero su combinación entre los avances científicos y los "líos de cama" hacen de esta película algo carente de muchos méritos.


Valoración:
No pienso aplaudir algo que muestre un contenido brillante mediante una forma decadente. Precisamente por eso, por "malgastar" ese potencial y no conseguir llegarme (que hasta eso es difícil), mi valoración es la siguiente:

Podéis verla si buscáis un mero entretenimiento pasivo.

***
Bueno, pues esto ha sido todo. Espero que os haya servido y orientado mi crítica. ya sabéis que comparto mi opinión con vosotros de forma argumentada por si compartimos gustos y demás, pero estáis siempre invitados a ver el contenido que expongo y hacerme saber vuestra opinión (si veo algo realmente malo ni siquiera me tomaré la molestia de mostrarlo aquí).

Me gustaría que me propusieseis películas para comentar aquí, ya sea alguna favorita, peculiar, interesante...

Y como siempre, agradeceros que sigáis leyéndome post tras post. Gracias especialmente a los que venís y os quedáis, porque vosotros construis esto.

Me despido con un abrazo muy grande y...
¡Hasta la próxima!

viernes, 11 de julio de 2014

La España que quiero

Estamos rodeados de paro, pobreza, desahucios, corrupción, enchufismo, indignación, abusos de poder, mentiras, desconfianza, recelos y egoísmo.



Esta no es la España que yo quiero.

¿Cómo vive la crisis un joven de 18 años? Reconozco que no me hallo en las situaciones límite de muchas personas en nuestro país, pero sí que observo con impotencia todo lo que me rodea.
En mi caso concreto, vivo en una familia humilde. Mis padres llevan demasiado tiempo parados y en casa nos mantenemos de las becas. Mi última beca, incluso, no llegó en su totalidad (beca 6000 de la Junta de Andalucía), a pesar de cumplir los requisitos económicos y académicos con creces (nota media de bachiller de 8,4).
Ese cinturón apretado se expresa en una frustración que sufrimos todos. Los ánimos se ven resentidos.
En cuanto a la educación, me veo afectado por unos recortes que alimentan la competencia entre estudiantes, aumentan la exigencia y disminuyen tanto las prestaciones como la calidad de la enseñanza.
Observo impotente continuas noticias de profesores que se van al paro, de familias que no tienen para alimentarse, casos en aumento de desnutrición infantil, desahucios, indignación, manifestaciones multitudinarias cuya voz no escuchan... Sí, yo también me indigno. Me indigno al salir a la calle y ver una persona buscando en cada contenedor. Me frustra ver las lágrimas de madres que esperan en la cola de un banco de alimentos, frustradas y decepcionadas, preguntándose qué han hecho mal, sintiéndose inútiles.
Sinceramente, me siento afortunado. No me puedo quejar de nada y es que, la verdad, no me falta de nada. 
No obstante hay cosas que sí me gustaría que cambiasen:
Me gustaría poder sentirme más orgulloso de ser español. Me gustaría que nuestra imagen no fuese la de una monarquía impopular, unos políticos y "yernos" corruptos; un Bárcenas, un Camps, un Urdangarín, un Fabra, etc.
Me gustaría que el pueblo pudiese confiar más en la policía y dejase de verse golpeado por los antidisturbios cuando se reclaman a voz en grito los derechos de todos, los que poco a poco nos van quitando políticos, bancos y grandes entidades financieras.
Quisiera poder salir a la calle y ver las terrazas de los bares más llenas, que la gente vuelva a sonreír y a preocuparse menos. Dejar las agotadoras cuentas para los matemáticos, no para los parados que no llegan a final de mes. Quisiera que fuese menor la espera en esa interminable cola, que fuese más difícil despedir y más fácil contratar. Abandonar contratos basura, salarios miserables y esclavitud encubierta.
Quisiera escuchar más noticias de crecimiento que sustituyesen a las del empobrecimiento; dejar de oír sandeces sobre brotes verdes y promesas al viento. No quiero palabras, quiero resultados; no quiero un estudiaré, ¡quiero un aprobado!
Que los estudiantes veamos una salida y no una pérdida de tiempo, que perdamos el miedo, que tengamos motivos para luchar y esforzarnos; que no nos veamos obligados a abandonar nuestro país para levantar el ajeno; que Alemania y Estados Unidos ya se mantienen al alza.
Quiero un país en avance, en progreso; que nos deshagamos de los lastres políticos, culturales y económicos que nos hunden. ¡Fuera festividades sanguinarias, fuera leyes de blindaje político, fuera aforados, fuera favores para dos o tres!... ¡Fuera mentiras!
Quiero poder independizarme dentro de pocos años, y no tener que esperar a los treinta. Quiero poder llevar un sueldo a mi casa, no tener que depender de una pensión recortada, congelada y vuelta a recortar.

Sí... ya imagino que pensaréis que todo esto no es más que el idilio propio de un adolescente inexperto e iluso. Quizás no os dé el cómo, pero si el por qué. Pero sobre todo, el por quién: por todos. Por mí, por ti, por esa madre que llora, por el recién despedido, por los que se están asomando en contenedores, por los indignados, por los que ya no están y por los que están por venir...

¿Sabéis? Yo creo que no dependemos de una clase política. Somos más en espíritu y cantidad, y somos más en lucha, en empuje, en ganas... No nos quedemos de brazos cruzados echando la culpa a la ineptitud (obvia) de otros. No les necesitamos, nosotros podemos hacer que esto suba, nosotros podemos tirar del carro. Nuestra juventud se forma, nuestros adultos buscan y buscan, hasta que encuentren. Incluso los que no tienen, ayudan.

No os desaniméis, que podemos con esto y con lo que venga; porque saldremos de esta y sentiréis cómo el mérito ha sido todo vuestro, nuestro, de todos.

Llevad el ánimo y la motivación por bandera, haced lo que esté en vuestra mano por hacer de vuestro entorno algo mejor y dejad que lo demás venga.


***

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Muchas gracias por estar ahí y te espero en la próxima entrada.

martes, 29 de abril de 2014

Mi sueño. Fragmento segundo.

A veces nadie te apoya. Te sientes solo, hundido y acabado. Cuando hasta el reloj te da la espalda, sólo queda llorar...
Hola a todos. Soy Leo Sarmed y en esta ocasión me gustaría compartir los problemas que surgen dentro de ese sueño.
Como podéis comprobar, esta experiencia me interesa especialmente exponerla porque seguramente muchos de los que me leáis seréis grandes aficionados de la lectura/escritura.
No es fácil, y quien opine lo contrario, se equivoca. La dificultad no se halla en el escribir en sí, sino en todo lo que rodea tal hecho.
El primer inconveniente que encontré en la realización de esta labor es la de compaginarla con los estudios. A menudo no hay tiempo para escribir y, en caso de haberlo, la mente se halla tan extenuada que renuncia incluso a la evasión que supone su alivio. Entristece bastante encontrarte en medio de un desierto durante demasiado tiempo como para sobrevivir, encontrar un vaso de agua y saber que ya ni siquiera podrás sentir su frescor o ese tacto único resbalando por tus labios.
Otro gran obstáculo que se encuentra quien escribe es la aparición de comentarios e intromisiones poco respetuosas que dan a conocer su opinión de forma destructiva y dañina. Cuando se aporta una sugerencia al trabajo y el esfuerzo de alguien, esta debe ir orientada a su impulso, a su mejoría y a la corrección de una serie de elementos que guíe por buen camino a la persona en cuestión.
En cuanto al ámbito económico, confío en que mi lector/a no malinterprete lo que diré a continuación. Es normal que todo amante de la escritura desee ganar una cierta cantidad de dinero por su labor en las letras. Este sector está muy mal pagado y su consecuencia puede verse en demasiados escritores encarcelados en trabajos que no quieren hacer, por el simple hecho de ganarse un sustento. No se trata de escribir por dinero, sino de poder vivir y dedicarse a ello.
Algunos afortunados y genios de la literatura lo consiguen, pero es más fácil triunfar en otros ámbitos por mover una mayor cantidad de masas populares y dinero (cabe mencionar fútbol y política).
El arte se está muriendo. Se mueren las letras, se mueren los cuadros y en mi país parece que incluso muere el cine y el teatro. Todo aquello que realmente define al ser humano, se está marchitando.
¿Mi consejo? Apagad la televisión, entablad contacto directo con vuestro entorno, conoceros a vosotros mismos, leed, adentraros en vuestra propia alma. Al fin y al cabo es allí donde podréis contemplar algunas de las cosas más bellas.
Yo sólo tengo 18 años. Tengo toda una vida para aprender, crecer y avanzar paso tras paso. Sé lo que quiero y cómo lucharé por ello. Quiero escribir y lucharé escribiendo.


Ya sabes, no te vayas sin comentar, sugerir y proponer (siempre desde el respeto), y muchas gracias por formar parte de todo esto.

lunes, 28 de abril de 2014

Mi sueño. Fragmento primero

Cuando un sueño entra en la mente de su dueño, establece un vínculo oculto con la realidad.
Hola a todos y bienvenidos a mi blog. Soy Leo Sarmed y en esta entrada continuaré compartiendo trozos de mi sueño con vosotros.
Esto no es un relato, ni se trata del capítulo de alguna serie de ficción. Es más bien esa clase de entradas que se acercan a las personas y abren el alma para compartir vivencias y fantasías.
Ya comenté mi gran aspiración a ser escritor. Desde que empecé a escribir recibí un gran apoyo por parte de todo mi entorno: familia, amigos, profesores...
Lo que más destaco de ello son esas noches en las que dedicaba fragmentos especiales a seres queridos o fantasmas del pasado que ya no están conmigo. Esas lágrimas que no se aprecian a simple vista forman parte fundamental de cada texto.
Cuando percibía que las personas se percataban del sentimiento que encerraba cada línea, lograba llegar a un estado de plenitud tal que me resultaba casi imposible dejarlo.
Las cosas fueron cambiando y mi curso resultaba más difícil y tedioso. Consideré que la escritura sería un lastre para mis estudios, pero me equivocaba. Necesitaba ese breve momento en la noche para evadirme y liberar todo ese peso del día a día.
Claro... necesito escribir o eso es lo que siento. Esa es ahora mi “droga”, mi liberación y mi desahogo más absoluto.
¿Sabes? Mientras tecleo cada letra y cada coma siento que me lees. No te conozco, pero una parte de mí contacta contigo. Si yo lo siento, sé que tú también puedes sentirlo.
Ese es otro de los motivos por los que dedico una parte de mi tiempo a ello, porque cuando hallo el mundo vacío y sin sentido, establezco un vínculo mágico y especial contigo, con cada persona que lea lo que escribo. Es tan maravilloso...
Era éste otro pedazo de mi sueño que quería compartir. Espero que os haya gustado.
Sentiros libres de comentar y no olvidéis regalarme un me gusta en Facebook o participar del blog para no perderos nada.

Gracias por formar parte de todo esto. Un fuerte abrazo, Leo.

sábado, 26 de abril de 2014

Mi sueño. Origen.

Hubo un día, hace ya algún tiempo, que decidí dar forma a pensamientos e historias que aún habitaban en el aire. Fue entonces cuando algo se despertó en mí.
Desde entonces decidí luchar. ¿Sabes por qué?
Porque con el paso del tiempo me doy cuenta de lo que escribir supone en mi vida.
Porque me doy cuenta de lo que mis escritos han provocado en otros. Porque vi lágrimas de emoción.
Porque encontré una forma distinta de libertad. Porque aprendí a correr sin necesidad de caminar. Porque aprendí que no hacían falta alas para volar.
Por eso ahora quiero luchar. ¿Sabes? Al principio me sonaba ridículo, pero sí, quiero ser escritor.
Quiero exponer al mundo esas historias de nadie que surgen de la nada. Quiero compartir experiencias, emociones, aprendizaje.
Porque TODOS podemos aprender algo de TODOS.
Sí... suena raro, suena tan difícil... pero siempre tengo presente que querer es poder. Y yo QUIERO...
Lucharé, claro que lucharé. Lucharé porque es lo que hay que hacer cuando se tiene un sueño.
Lucharé por aquellos que temen hacerlo, para decirles algún día, cuando consiga mis metas: "Si yo pude, tu podrás hacerlo".
Lucharé por todos aquellos sueños rotos, por los frustrados, por las esperanzas perdidas, que reencuentren su lugar junto a sus dueños.
Lucharé por las sonrisas de apoyo, por las lágrimas de aprobación, por esas emociones encontradas cuando libero las letras en los corazones.
Por mí, por ellos, por los que algún día leyeron y por los que algún día me leerán. Sí, lucharé por todos ellos.
Y sé que podré, porque cada día es una nueva oportunidad para seguir mi camino, para escribir mi sendero y pasear sobre las palabras de lo que quiero construír. Porque en cada nuevo amanecer encuentro un nuevo respirar, una nueva vida.
Y sí, eso es lo que me gustaría hacer de mi vida. Me gustaría poder llegar a una edad avanzada, mirar atrás y decir: "Esas letras que sentía, no se perdieron".
Muchas veces dudé si realmente aprendí a escribir, o lo que hacía era sentir.
Ahora me doy cuenta, no se trata sólo de letras, sino de algo más.
Y es que ciertamente no quiero sólo escribir, sino algo más, llegar más allá...
Quiero descubrir algo nuevo, nuevas experiencias y compartirlas con los curiosos que deseen acompañarme.
No son palabras, no es un texto, no son letras, no es un trozo de papel ni un formato digital inerte. Es un mensaje... son muchos mensajes.
Y en mi alma hallo matices, hallo otros mundos, otras sensaciones, otras emociones. ¿Cómo describirlo?
Ya lo dijo Wittgenstein: "Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo."
Yo quiero explorar esos límites. ¿Me acompañas?
Porque las letras escritas sólo existen al ser leídas.

Sí... quiero ser escritor.